A 4 años de la muerte de Sabino

Para que no se olvide. Por la tierra fue asesinado el Cacique Sabino Romero Izarra el 3 de marzo de 2013 por orden de un grupo de hacendados miembros de la Asociación de Ganaderos de Machiques (Gadema), le disparó a quema ropa uno de sus sicarios más sanguinarios y fieles El Manguera, de nombre Antonio Romero Bracho, que tiene hijos también con una mujer Yukpa del Tukuko de apellido Suárez Ponokachi. No obstante, ganaderos involucrados mantienen permanentes vínculos con el asesino y visitan con frecuencia la comunidad Tukuko. Por allí se les ve con papeles en mano, o a voceros de El Manguera reunidos con emisarios de ganaderos asesinos en lugares de la ciudad de Machiques. El Manguera está deprimido, se siente estafado, pues se inmoló por ellos; es ahora cuando el experimentado asesino está cayendo en cuenta que son 30 años de cárcel. Por todo esto, los hacendados están muy temerosos de la justicia que le pisa los talones, saben que van a juicio. Y este estado anímico los hace más peligrosos y ladinos. Puede venir más derramamiento de sangre inocente.

1946-2017: 71 años de asesinato ganadero

Fue el río Tukuko, al extremo sur del territorio Caribe Yukpa, donde de último incursionaron los violentos ganaderos con sus armas. Allí termina la guerra ecocida, genocida y etnocida por el despojo y control del territorio indígena Yukpa, para dar inicio a la invasión del extremo noroeste del territorio Barí Chibcha en los ríos Santa Rosa y Aricuaizá. Desde 1946 estos mismos hacendados venían asesinando sostenidamente Yukpa en el río Tukuko; ya se habían apoderado de los territorios indígenas del norte y centro marcado por los ríos Apón, Negro y Yaza.

Pero los Yukpa nunca dejaron de guerrear para defender y recuperar su territorio plano invadido. Con la llegada de Chávez a la Presidencia de la República Bolivariana de Venezuela, se exacerban los ánimos de los indígenas por la recuperación de su territorio. Fracasa la demarcación del hábitat y tierra del pueblo y comunidades indígena Yukpa. Varios heridos, desaparecidos ante la decisión de los líderes Yukpa de recuperar su territorio sin pedir permiso alguno. Sabino es el octavo asesinado de los mártires luchadores por tierra. Lugo del asesinato de Sabino por la tenencia de la tierra murió Cristóbal Fernández Fernández, primo materno de Sabino, esta vez fueron efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB). Y a los pocos días Hemer López recupera su hacienda Las Delicias ocupada por la familia Fernández. Son 9 los asesinados hasta la fecha. Sólo el caso Sabino está siendo ventilado en los tribunales de la República.

Pera esta sangrienta cadena predial viene desde que hacendados de La Villa en 1890 fundaron Machiques en territorio Yukpa. Esto ocurre cuando en épocas de la Guerra de la Federación el General Venancio Pulgar en 1872 incendió La Villa por no haber sido apoyado por las familias ganaderas descendientes de españoles y canarios con los que el Capitán Poblador o Cabo Principal y Pacificador Don Juan de Chourio 1722 fundó la Villa de Nuestra Señora del Rosario de Perijá. También La Villa fue fundada en territorio Caribe Yukpa Macoita y Japreria.

La lucha continúa

Hoy el pueblo Yukpa olvidado por el Gobierno y en precarias condiciones morales y físicas continúa su lucha por la vida y por la recuperación de sus últimos espacios territoriales. Los Yukpa se niegan a sucumbir ante la crisis que envuelve el país. Sacan fuerza de sus reservas morales para sobreponerse y exigir justicia, y el cumplimiento por parte del Estado de sus derechos constitucionales como pueblos culturalmente diferenciados.

Sus comunidades están tomadas por el aparato delincuencial armado colombiano que opera en y fuera de su territorio, que impone con la complicidad de funcionarios del Estado civiles y militares una falsa economía producto de la droga, el traslado de miles de vacas por su territorio a la república de Colombia. Hoy son muchos los jóvenes Yukpa consumidores de marihuana, ejecutores del abigeato, del robo de motos y arreadores de vacas.

Su lucha es por el arreglo de la vialidad, contra la desocupación de los jóvenes y la creación de cursos dadores de trabajo y el desarrollo de la producción agropecuaria, y de nuevos oficios. Buscan sin mayores éxitos salidas solidarias ante las instituciones al hambre, al deterioro físico y de su salud familiar, a poner fin o reducir el aumento del descenso de niños y adultos en sus comunidades o en el Hospital de Machiques donde acuden enfermos, a la exoneración de los requisitos exigidos ante una operación o visita médica. El Estado no existe, el Gobierno no tiene políticas adecuada a sus usos y costumbre. El Gobierno optó por abandonarlos desde tiempo de la Ministra Indígena Nicia Maldonado y de Tareck El Aissami como Ministro de Relaciones Interior y Justicia al frente del proceso de demarcación del hábitat y tierras indígenas Yukpa. Desde el Plan Yukpa. Desde última reunión con El Aissami en la comunidad Toromo. No cumplió con sus promesas. De allí vino la muerte de Sabino y el caos.

Ante el racismo del Gobierno

El pueblo Yukpa desde el 2013 se encerró en sí mismo, en sus tierras, y hoy salen con miles de kilos de productos agrícolas y pecuarios, pero no hayan donde vender su excedente. Son víctimas de los rapiñas especuladores intermediarios. El rico Alcalde ganadero “Toto” Márquez les niega un espacio vacío frente a la Plaza Bolívar donde Sabino con su mujer Lucía Martínez y sus hijos e hijas vendían barato aguacates y topochos al pueblo de Machiques.

 

 

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