La verdad violentada I. Análisis comunicacional: Gases lacrimógenos y manifestaciones

Imagen de portada (montaje): Gases lacrimógenos de color blanco, rojo, verde y naranja (los primeros tres en Venezuela, el naranja, en Grecia)

 

Por Beatriz Isolina

 

Mi intención es abrir la reflexión a través de un ejercicio de análisis comunicacional que parte de una posición que intenta ubicarse fuera de los dos polos hegemónicos de interpretación y construcción de la realidad que, actualmente, se disputan el control de la verdad en medio de una permanente batalla de guerra comunicacional que incluye todos los ámbitos sociales.

Partir de la duda y hacia el ejercicio del pensamiento

Ubicarse fuera, en este caso, quiere decir partir de la duda acerca de la verdad de lo dicho o expresado, de lo divulgado, sostenido o reafirmado, sobre cada hecho o acontecimiento y esto, en vista de los intereses de poder inmersos en cada polo, que hacen que se pierda la práctica y la posibilidad de lo que hemos llamado a lo largo de nuestra historia de resistencia la justicia social. De manera que sea el ejercicio investigativo no inserto de antemano en la defensa a priori y muchas veces a ciegas de ninguna de estas dos trincheras (dirigencia opositora/cúpula gubernamental), el que pueda arrojar pistas sobre cómo se ejerce el control de la persona para que se puedan sostener esas jerarquías. Acrecentar la división y la confrontación dentro del mismo pueblo pobre y trastocado por las políticas actuales e impedirle el acceso a la justicia, es parte de la dificultad que actualmente hay para poder producir una verdad construida como resultado de un esfuerzo colectivo. El propósito no será el ejercer el control de la verdad para beneficiar a un determinado poder político, utilizando mecanismos de manipulación, negación, ocultamiento y mentiras, o ideologías que salvan por sí mismas a los que están cometiendo violencia contra los pueblos del mundo. Es importante también no perder de vista el análisis de las redes sociales como espacios propicios para ejercer la manipulación en la medida en que no haya ningún tipo de investigación y ejercicio crítico.

Un rompecabezas

El universo noticioso se ha convertido en un verdadero rompecabezas, donde cualquier hecho se desdobla una y otra vez en dos versiones de la realidad que nunca se tocan y se traspasan transversalmente, y donde los actores implicados en cualquier hecho pueden ser infiltrados de uno u otro grupo, de una u otra fuerza política. Este desdoblamiento emite piezas que se despliegan en un horizonte comunicacional desbordante y compuesto por una serie de actores que elaboran, trasmiten y/o replican la noticia y las opiniones (periodistas, políticos, expertos en inteligencia, expertos en redes, tuiteros, individuos, grupos, etc.), a través de diversos medios y a partir de esquemas perceptivos-interpretativos-cognitivos, que en la mayoría de los casos ya parecer estar bien diferenciados, lo que hace que se pueda sostener, en medio de un complejo campo de batalla, una permanente e irresoluble tensión maniquea y por lo tanto reduccionista de la realidad.

La batalla por el control de la verdad (una verdad, mi verdad, tu verdad, su verdad) se hace titánica y determinante para unos, mientras que para otros, el objetivo es ganar la batalla política. La realidad, tan difícil de fijar, se disputa, al interior de la conciencia que la desea comunicar, con toda clase de dilemas: ¿Qué es verdad y qué es mentira? ¿Hay guerra económica o no hay guerra económica? ¿Hay sabotaje por parte de los gremios panaderos, médicos, de enfermeros, o todo parte de la política económica aplicada por el gobierno? ¿Hay grupos parapoliciales y paramilitares tarifados tanto por el gobierno como por la dirigencia opositora, para ejercer violencia directa contra la población y darle con eso refuerzo a los grupos que se disputan el poder, o es todo un caos, algo incontrolable, una ilusión de la realidad manipulada? ¿El muchacho fue asesinado por un efectivo de algún cuerpo de seguridad del Estado o se trató de un infiltrado, de un francotirador, de un mercenario? ¿Fueron los “terroristas” los que incendiaron Santa Fe o fueron los “colectivos”? ¿El helicóptero lanzó o no lanzó gases lacrimógenos contra los manifestantes? ¿Se lanzaron o no gases tóxicos como el “gas pimienta” contra los manifestantes? Todas estas preguntas entre miles de más, ocupan la mente del venezolano día a día, en medio de sus preocupaciones económicas y las tragedias de enfermedad; las discusiones muchas veces se debaten desde la creencia y la fe: “creer o no creer”, estos son los buenos y aquellos son los malos, estos dicen la verdad y aquellos siempre mienten.

Por esto, el tránsito hacia algunos flashes de noticias que nos transportan a una realidad virtual nos permitirá al menos ver la complejidad de la construcción especulativa de lo real. Pero la intención no se queda aquí, en un ejercicio particular, sino en el deseo de avanzar en la investigación y apostar por la generación de un campo de reconstrucción de la memoria, desde el punto de vista colectivo que no abandone la justicia social.

Un “tóxico”, “desconocido”, “extraño”, “peligroso”, “venenoso”… gas rojo apareció en la capital: Caracas

El día sábado 8 de abril, se generó la noticia del lanzamiento de un gas lacrimógeno de color rojo por parte de los cuerpos de seguridad (PNB/GNB), en las manifestaciones que se estaban produciendo en la Av. Libertador, en Caracas. En un primer momento, el gas de color rojo y también visto de color rosado, fue descrito en las redes sociales y medios digitales/impresos por diversos actores como un gas “tóxico”, “desconocido”, “extraño”, “peligroso” y “venenoso”, y las sustancias químicas que se asociaron a él y las soluciones para combatirlas (maalox, bicarbonato de sodio, agua, y estas restantes, por ejemplo, según otras informaciones, perjudiciales: vinagre, pasta dental, etc.), en estos mismos espacios, fueron: “bromuro de sodio”, “bromuro de bencillo” y “cloruro de fenacilo” (sustancias que en la gran mayoría de los casos seguramente no sean conocidas por casi nadie).

Agrega El Nacional que “El gas rojo usado en la avenida Libertador sería supuestamente una mezcla de gas pimienta y colorante, y se utilizaría para marcar e identificar manifestantes“. (http://www.el-nacional.com/noticias/protestas/denuncian-que-gnb-lanzo-gas-rojo-manifestantes_96040).

He aquí uno de los tantos titulares:

 

En este primer momento, surge la alarma por el gas de color rojo; hecho que se propaga por todo el mundo, y de aquí en adelante, se establecerán diversos episodios que conllevan a la orden de Maduro de investigar al alcalde opositor Smolansky por las intervenciones que hizo en su cuenta de Twitter.

La conexión con Siria

El alcalde de oposición del municipio El Hatillo, David Smolansky, publicó los siguientes tuits, anunciando primero que la PNB estaba usando “gases extraños para reprimir al pueblo”, más tarde, agrega que la GN utilizó un “Gas Químico Rojo que está pohíbido” y alerta a la comunidad internacional con un “cuidado y Maduro empieza a usar armas químicas como está ocurriendo en Siria”. Según la información que transmite el alcalde, este gas rojo que utilizó ahora no la PNB sino la Guardia Nacional tiene un químico “para que las personas se descompensen, vomiten y hasta puedan perder la vista”:

Organizaciones como Provea y Amnistía Internacional se pronunciaron también. Provea expresó que estas bombas lacrimógenas “podían ser bombas tradicionales con colorante para marcar manifestantes”: “La Organización No Gubernamental (ONG), Provea, advirtió la tarde de este sábado a través de Twitter que el uso de bombas lacrimógenas de color rojo pueden ser bombas comunes, pero usadas para colorear la franela y poder diferenciar, luego de las manifestaciones, quiénes eran parte de las protestas” (https://elpitazo.com/ultimas-noticias/provea-advierte-lacrimogenas-rojas-pueden-marcar-manifestantes/). Mientras que Amnistía Internacional, instaba “a aclarar cuáles son los componentes de los gases lacrimógenos de color rojo utilizados por cuerpos de seguridad del Estado contra la manifestación opositora de este sábado 8 de abril en la avenida Libertador. La organización aseguró que aún siguen recibiendo alertas sobre el uso de este químico (http://www.el-nacional.com/noticias/protestas/amnistia-internacional-insto-aclarar-componentes-del-gas-rojo_96071)).

Por su parte, el portal La Iguana publicaría la siguiente nota: “¿Gas rojo venenoso? Este opositor la agarró con sus propias manos y ni coquito (+fotos)” (http://www.laiguana.tv/articulos/53491-gas-rojo-manos-agarrar-fotos). “La tarde de este sábado varios dirigentes y medios de derecha hicieron matriz de un supuesto gas rojo ‘venenoso’, por parte de los funcionarios de seguridad del Estado para despejar las manifestaciones en la Av. Libertador de Caracas, alegando que ‘es mortal’. Esta nueva matriz de opinión que buscan crear sobre el empleo del gas rojo, carece de argumentos, ya que las bombas lacrimógenas llevan en su contenido un generador de humo en clorato de potasio, este puede ser de color amarillo, rojo, naranja o verde. El color del gas de las bombas lacrimógenas suele estar vinculado con una estrategia psicológica para dispersar manifestaciones que se tornen violentas y no como un elemento que genere otras reacciones”.

En La Iguana, se pueden leer comentarios de los usuarios al respecto:

  • ¿Acaso intentan decir o hacer creer que están usando Armas Químicas Letales en las Manifestaciones? Esa Vaina No existe en Venezuela. De Pana que estas Arpías desean de todo Corazón que los Gringos lancen Bombas Humanitarias Mata Chavistas.
  • Mosca que EEUU anda tras un hecho de bandera falsa (como lo del gas sarín en Siria) para justificar una intervención del Comando Sur de la Armada de Estados Unidos en territorio venezolano. Señores de Venezuela vayan preparándose para la próxima guerra pero esta vez en continente americano. Fuerzas militares de Venezuela: ¡A L E R T A! Yo sé por qué se los digo. Redactado en Cali, Colombia.
  • Lo que pretenden con este teatro es que los EEUU crea que es un ataque químico y en consecuencia, tal como hicieron en Siria, nos bombardeen con misiles. Los muy estúpidos no entienden que los misiles no distinguen entre militares y civiles y menos seleccionan solo a chavistas. En Siria aparte de 6 militares sirios, mataron a niños inocentes. Adicionalmente no se sabe dónde cayeron más de la mitad de estos misiles que no impactaron la base militar Siria.

Además, La Iguana se refería al hecho de que la noticia del uso de bombas envenenadas fue después desmentida: “(sin querer queriendo) desde el testimonio de uno de sus mismos activistas al denunciar, con la bomba en la mano y sin protección, la supuesta arma letal. Fue así como el tesorero de Fedecámaras quien argumentó que había estado allí en el momento del suceso, mostró la foto con la que sostenía (él o quien fuere) a mano descubierta la supuesta bomba envenenada lo que creó suspicacia entre seguidores y detractores ¿envenenada y la tomas sin protección? Raro”.

La Iguana solo se concentra en emitir una información que pueda tumbar la matriz de opinión que se fue generando desde la oposición, sin informar sobre ningún otro aspecto que, en relación a los gases lacrimógenos, pudiera poner en riesgo la vida de las personas.

Maduro ordena investigar a Smolansky

Por las declaraciones emitidas sobre el uso del gas rojo y la relación establecida entre la situación de Venezuela y la más reciente de Siria (que establece el dilema de quién fue de verdad el actor responsable del uso de armas químicas, si Al-Ásad/en alianza con Rusia o si se trató de una operación de inteligencia preparada por EEUU/aliados). Debido a este acontecimiento mundial tan reciente, en el que EEUU interviene con un ataque a Siria, las reacciones producto de la alerta de Smolansky, fueron inmediatas. Maduro se refiere al peligro de esas declaraciones y “por tal motivo (…) pidió que se investigue ‘el intento de que Venezuela sea bombardeada por mensajes aventureros como el de este alcalde. Venezuela jamás ha tenido ni armas químicas, ni biológicas’, aseguró”. (http://www.entornointeligente.com/articulo/9850356/VENEZUELA-Maduro-pide-que-se-investigue-al-alcalde-David-Smolansky-por-denunciar-el-uso-de-gas-rojo). Por su parte, el alcalde le responde a Maduro, reiterando sus denuncias (en este caso sin volver a mencionar a Siria) y diciendo que no le teme a las amenazas (https://elpitazo.com/ultimas-noticias/smolansky-reitero-denuncia-gas-rojo-dijo-no-temer-amenazas/).

Sin embargo, las bombas lacrimógenas están catalogadas como armas químicas, porque son armas y porque están compuestas por sustancias químicas, pero de efectos mucho menores a los de las armas más agresivas, lo que las define también como “armas no letales”: “En las últimas décadas estos agentes (lacrimógenos: gas pimienta, CR, CS y CN) han sido utilizados a menudo como elementos antidisturbios de lo cual toman el nombre de agentes antidisturbios” (el cuadro lo pueden ver con mayor claridad aquí en una información básica de Wikipedia (https://es.wikipedia.org/wiki/Arma_qu%C3%ADmica):

De todos modos, en el caso de Venezuela, fue denunciado el uso de un gas prohibido por ser tóxico, el “gas pimienta”, en las manifestaciones (http://runrun.es/nacional/303715/el-uso-del-gas-pimienta-en-protestas-es-inconstitucional.html), pero en esta nota se revela otro dato curioso. “El uso de sustancias tóxicas así como también el de armas de fuego están prohibidos en el control de manifestaciones pacíficas, establece la Constitución de Venezuela en su artículo 68”, y el nuevo dato sería el siguiente: “No hay regulación sobre la distribución del gas pimienta en Venezuela. En Mercado Libre ofrecen aerosoles de gas tóxico entre Bs. 35 mil y Bs. 130 mil”.

Algunas preguntas: ¿Fueron aventuradas las declaraciones del alcalde? ¿Fue manipulado el alcalde por otros actores que le dieron la información que publicó?, o ¿son declaraciones producto de una intención acordada de intervención extranjera a la que aluden los usuarios? ¿Es cierto que los cuerpos de seguridad lanzaron contra los manifestantes gases tóxicos como el “gas pimienta”? ¿Quiénes se harán cargo de todas estas investigaciones? No obstante, usar el término de “armas químicas” en el actual contexto de lo recientemente acontecido en Siria y no “gases lacrimógenos” o “agentes antidisturbios”, da pie a una alerta que en el caso de cualquier gobierno hubiera sido también confrontada.

Gases de color rojo y verde aparecen en otros estados del país: Táchira y Mérida (2014)

Empecé a buscar información sobre el gas rojo, por no saber absolutamente nada sobre gases lacrimógenos, y me encontré con que en el año 2014 (marzo-abril), en el contexto de las guarimbas, La Patilla reportaba el uso de gas rojo en el estado Táchira, mientras la hoy diputada de oposición Gaby Arellano, a través de Twitter, reportaba el uso de gas verde en el estado Mérida.

El lanzamiento de gas rojo que aparece en la imagen de la izquierda, sucedió en el estado Táchira, en el barrio 23 de enero, en marzo del 2014 (http://www.lapatilla.com/site/2014/03/20/comienzan-a-lanzar-gas-lacrimogeno-cocarcinogeno-foto/), y en esta oportunidad, La Patilla se había referido a un tipo de gas “cocarcinógeno”, es decir causante de cáncer, pero colocando el titular en interrogante: “¿Comienzan a lanzar gas lacrimógeno cocarcinógeno?”. La Patilla construye su nota a partir de estas tres referencias: http://www.alcayata.com/cromagnon/tear_gas/gas.htm, “Los gases lacrimógenos y otros agentes químicos (información básica con fines y didácticos)” (https://www.google.co.ve/search?q=tipos+de+gases+lacrimogenos&ie=utf-8&oe=utf-8&client=firefox-b-ab&gfe_rd=cr&ei=e37uWO6_FIGGZMrtg_gL), y “Carcinógeno” (https://es.wikipedia.org/wiki/Carcin%C3%B3geno). En cuanto al gas verde uno de los titulares fue el siguiente: “Ya reprimieron con gas rojo, ¿ahora con verde?” (http://www.taringa.net/posts/noticias/17763944/Ya-reprimieron-con-gas-rojo-ahora-con-verde.html).

En la fecha actual, la página Aserne Venezuela, de los militares retirados, confirma la información de La Patilla y de otros medios que denuncian el uso de “gas pimienta”: “El peligroso Gas Rojo que usa la TIRANÍA de Venezuela para reprimir al PUEBLO” (http://aserne.blogspot.com/2017/04/el-peligroso-gas-rojo-que-usa-la.html)

“El gas rojo que usa la Tiranía de Venezuela para atacar a manifestantes, es cloruro de fenacilo o gas CN. Este tipo de gases son derivados de los lacrimógenos, pero debido a su alta toxicidad fueron sustituidos por el gas CS, que son las bombas lacrimógenas de color blanco que se ven en manifestaciones.

El gas usado por la Tiranía sería una mezcla de gas pimienta y colorante. Uno de sus objetivos sería marcar a los manifestantes. En altas concentraciones, el gas CN puede causar erupciones en la piel, daños en la córnea y asfixia pulmonar. También causa mareos y vómitos.

La utilización de este tipo de gas está prohibido internacionalmente.

De acuerdo a la Constitución venezolana, el uso de armas tóxicas está prohibido para controlar manifestaciones (…) artículo 68: “Los ciudadanos y ciudadanas tienen derecho a manifestar pacíficamente y sin armas, sin otros requisitos que los que establezca la ley. Se prohíbe el uso de armas de fuego y sustancias tóxicas en el control de manifestaciones pacíficas. La ley regulará la actuación de los cuerpos policiales y de seguridad en el control del orden público”.

No es la primera vez que las fuerzas de seguridad de la TIRANÍA usan gases de color contra manifestantes. En 2014 usaron gases verdes que son mucho más tóxicos”.

En este caso, nuevamente, nos preguntamos quiénes ejercerán las investigaciones al respecto de si este gas rojo contenía o no gases tóxicos (tipo CN), que causarían efectos más perjudiciales en la población que los del tipo CS.

Expertos explican el humo de color rojo proveniente del lanzamiento de gases lacrimógenos

Entre los medios digitales, uno de los pocos medios que se preocupó por hablar con algún tipo de expertos fue Efecto Cocuyo, quien publicó al día siguiente, una explicación proveniente de expertos en las áreas de seguridad y riesgo, criminología y química: “Expertos explican el humo rojo y cómo defenderse de las bombas lacrimógenas” (http://efectococuyo.com/principales/expertos-explican-el-humo-rojo-y-como-defenderse-de-las-bombas-lacrimogenas). Veamos la información que transmiten las intervenciones:

  • Expertos aseguran que los gases lacrimógenos no deberían tener ningún color y explican que se pudo tratar de una estrategia para intimidar a quienes protestaban. “Los gases lacrimógenos no tienen ningún color. Los colores son usados para alterar psicológicamente a la gente que se adelanta, cuando la gente ve el humo de color se asusta”.
  • Todos los gases son tóxicos, pero el nivel de toxicidad de estos (los lacrimógenos) es manejable para los humanos. Cuando las protestas de 2014 también lanzaron el humo verde y se dijeron muchas cosas sobre eso. Ellos lo que están buscando es causar mayor temor en la población”.
  • “Dentro del arsenal de la Policía Nacional Bolivariana existen dos tipos de gases: el CN, una base de cloroacetofenona, y el CS que es clorobencilideno malononitrilo. Estos gases son irritantes, causan presión en el pecho, dificultad respiratoria y lagrimeo en exceso. Pero cada persona reacciona distinto, en un asmático o en una persona de la tercera edad pueden ser más peligrosos”.
  • “Los gases que utilizan las fuerzas policiales ‘tienen una codificación por colores. Pero eso no significa que el humo tenga un color particular, porque si no el gas CS sería de color azul. Ambos gases, el CS y el CN son transparentes. Lo que vieron hoy fue una granada de humo marca Condor, que fueron las que mandó Brasil para acá en 2014’″.
  • Sobre el compuesto químico de los gases: “Ninguno de los dos compuestos (cloroacetofenona y clorobencilideno malononitrilo) deberían ser rojos“. “En este caso a lo que llaman gas, es en realidad un sólido disuelto o suspendido en un solvento, el cual se rocía en forma de aerosol cuando es usado. Habría que saber qué solvente es, de allí podría venir el color, puede que sea un añadido y que esté coloreado”.

Aparte de los efectos causados por el color de los gases y sus compuestos, se dieron también múltiples denuncias sobre el uso de bombas lacrimógenas vencidas por parte de los cuerpos de seguridad del Estado:

  • “La profesora Mónica Kräuter (@mkrauterusb en Twitter) preparó un documento muy nutrido sobre este tema explicando que las bombas lacrimógenas que se utilizan en Venezuela son mayoritariamente del tipo gas CS, que en rigor no es un gas sino un polvillo muy fino, insoluble en agua, que se libera a la atmósfera en forma de humo o aerosol. El compuesto base de una lacrimógena es el clorobenzilideno malononitrilo que al vencerse (revisa las denuncias recientes sobre lacrimógenas vencidas) multiplica su toxicidad, porque el gas CS hidroliza (descompone sustancias orgánicas e inorgánicas complejas en otras más sencillas por acción del agua) produciendo clorobenzaldehído y malononitrilo y este último también hidroliza, generándose cianuro que además de tóxico, por encima de ciertas concentraciones, es letal”.
  • De acuerdo a declaraciones de esta misma profesora de química de la Universidad Simón Bolívar (USB), “una bomba lacrimógena es un gas muy ácido que se comprime dentro de unos balines. Explicó que está compuesto, una parte, por un anillo aromático y cloro y, por la otra, de nitrógeno. Al ser disparada suelta un polvillo blanco que se aloja en las mucosas superiores: ojos, nariz, garganta y oídos” (GNB acciona bombas lacrimógenas vencidas de hace 22 años).
  • “Croiter puntualiza que el equipo químico de la USB ha descubierto que el componente vencido puede, con la humedad del aire, convertirse en ácido clorhídrico, en cianuro de hidrógeno o cianuro, lo que potencia los efectos tóxicos sobre la salud. La profesional de la educación hace énfasis en que estas acciones representan medidas graves para el bienestar de cualquier ser humano”(GNB acciona bombas lacrimógenas vencidas de hace 22 años).

Algunas imágenes de marcas de gases o con fecha vencida

El dato más antiguo que se registró de vencimiento es del año 1995, otros se refirieron a 2002, 2013 y 2015. Además, los medios se refirieron a que las bombas lacrimógenas fabricadas por CAVIM no tienen “ni fecha de elaboración ni de caducidad”. “Con respecto al gas rojo utilizado para reprimir la manifestación a la altura de PDVSA La Campiña, en la avenida Libertador, se conoció que se trata de un agente lacrimógeno irritante, cuyo efecto tiene una duración de cinco a diez segundos, produce lagrimeo, sensación de ardor en la piel, sensibilidad a la luz. En cuanto a los efectos secundarios, los afectados por el gas podrían presentar quemaduras documentadas en segundo grado y dermatitis vesicular aguda”. Por último, se hicieron denuncias de municiones de perdigones de 7mm de uso prohibido en el marco regulatorio venezolano y en los protocolos internacionales.

Algunas referencias donde se ubican estos datos: GNB acciona bombas lacrimógenas vencidas de hace 22 añosGNB sigue reprimiendo protestas con lacrimógenas vencidasInvestigarán el uso de bombas lacrimógenas vencidas en protestas estudiantilesLanzan lacrimógenas vencidas en marcha de la oposición #6AbrilDenunciaron que bombas lacrimógenas están vencidas, etc.

Hasta aquí, se dan informaciones más específicas en cuanto a la composición química y procedecencia de los gases, pero además, por ejemplo, se toca el hecho de la variabilidad de los efectos, es decir que “cada persona reacciona distinto”, “en un asmático o en una persona de la tercera edad”, los gases “pueden ser más peligrosos”. Es decir, el problema de la letalidad o no de los gases no se reduce solo a la composición propia de los gases, sino a otras circunstancias que tienen que ver con la condición de salud particular, con el contexto en donde son lanzadas las bombas (si son espacios reducidos donde se concentraría mayor volumen de gases) y con aspectos que tienen que ver también con el “uso progresivo y diferenciado de la fuerza” por parte de los cuerpos de seguridad. En este caso, se emitieron también testimonios y denuncias de que hubo ataques directos contra algunos manifestantes que sufrieron lesiones y heridas que también podrían ser letales. Otra cuestión también tiene que ver con que si no se conoce el componente exacto de los gases, puede suceder que no se sepa qué sustancia usar para atenuar los efectos, o que lo que se utilice, por ejemplo el vinagre, pueda causar un efecto peor.

Por otra parte, estos expertos alegan que el gas lacrimógeno no tiene color, es transparente, y que el color es para causar efecto psicológico. Además, el color podría venir de un tipo de arma que mezcla el polvillo base con la expansión del color: “Lo que vieron hoy fue una granada de humo marca Condor, que fueron las que mandó Brasil para acá en 2014″. Con respecto a la fabricación de los gases y comercialización hay pocos datos.

Sobre la actuación de los cuerpos de seguridad del Estado

Desde el punto de vista de la seguridad de Estado, la alarma causada por el uso de gases de color hace que se revele aparentemente uno de los objetivos, que es producir un efecto psicológico en los manifestantes, es decir de intimidación y susto. Pero las denuncias sobre su actuación que se miden por las normas del Uso Progresivo y Diferenciado de la Fuerza Policial (MUPDFP), apuntan a que los cuerpos de seguridad usaron, en algunos casos, gases tóxicos, gases vencidos, e hicieron un mal uso de su fuerza por el hecho de disparar directamente las bombas contra los manifestantes o lanzarlas desde el aire.

Se emite también la información de que se trata de granadas de humo marca Condor, provenientes de Brasil, de la empresa proveedora de bombas Condor Non Lethal Technologies, que lidera el mercado del control de disturbios en Suramérica (https://cuerpov.wordpress.com/2014/03/23/brasil-bombas-lacrimogenas-venezuela/ y http://confirmado.com.ve/un-brasil-vende-casi-todas-las-bombas-lagrimogenas/), pero también existen referencias de otras fabricadas por la Compañía Anónima Venezolana de Industria Militares – CAVIM (http://runrun.es/nacional/304437/estas-son-las-bombas-lacrimogenas-que-la-pnb-y-gnb-lanzaron-contra-manifestantes.html), provenientes de España (compañía española Falken), y de la India. Estas últimas supuestamente con un valor de US$ 30,oo por unidad, a lo que se le suma el costo de transporte (Ilyushin II-96-300), desde La Habana (https://twitter.com/rarmuz/status/855070949053431809).

El otro aspecto es el tipo de armas que se utilizan para lanzar las bombas. Caraota digital reseña la siguiente situación: “Opositores despojaron a GNB de escudos y armas usadas para lanzar lacrimógenas” (http://www.caraotadigital.net/nacionales/manifestantes-despojaron-gnb-de-armas-para-lanzar-lacrimogenas/).

En el caso del lanzamiento de bombas lacrimógenas desde helicópteros hay nuevamente una duda de si esto fue o no cierto, a pesar de que existen filmaciones y las declaraciones del actual Defensor del Pueblo, Tarek William Saab, quien rechazó el “lanzamiento desde el aire de objetos contundentes para dispersar manifestaciones, pues pudieran ocasionar víctimas fatales. Informo que mantengo comunicación con máximas autoridades para EVITAR el uso excesivo de la fuerza en control de las manifestaciones públicas”, indicó el también presidente del Consejo Moral Republicano en una cadena de seis tuits que difundió a través de su cuenta en Twitter” (http://efectococuyo.com/politica/defensor-del-pueblo-rechaza-lanzamiento-de-objetos-contundentes-desde-helicopteros).

 

Sin embargo, por las redes circuló una información que alertaba sobre la falsedad de que se hayan lanzado bombas lacrimógenas desde helicópteros: “Imposible que el helicóptero de la PNB haya sido desde donde se lanzaron las bombas lacrimógenas que se ven caer en el video. De ser así, hubiesen caído en otro lugar por la distancia oblicua, la velocidad traslacional y dirección del desplazamiento de la aeronave, ¡física elemental!”.

Nuevamente, se oscurece la certeza de si se lanzaron o no bombas desde un helicóptero, pues para verificar esto no solo se necesitan otras filmaciones, sino que además se necesitan conocimientos de física y las investigaciones pertinentes relativas a las actuaciones de los efectivos de seguridad que conducían dicho helicóptero. Además se tienen por supuesto que considerar los reportes médicos de los heridos o lesionados, y los de la parte policial, que incluye la existencia de testigos, para determinar desde dónde fue lanzada la bomba.

Sobre la actuación de los cuerpos de seguridad, de si violaron o no el uso progresivo y diferenciado de la fuerza contra los manifestantes, al respecto, la Embajada de Venezuela en España, emite un comunicado, calificando de “impecable”, la actuación de los cuerpos policiales en estas manifestaciones (http://www.lapatilla.com/site/2017/04/11/embajada-de-venezuela-en-espana-califica-de-impecable-actuacion-de-cuerpos-policiales/). Aquí una parte del comunicado:

Debido a los últimos acontecimientos ocurridos en Venezuela y su irresponsable manipulación, la Embajada de la República Bolivariana de Venezuela ante el Reino de España, informa:

  1. Sectores de la oposición venezolana, impulsados por factores internacionales, promueven el caos y acciones terroristas, tal como se constata en multitud de imágenes, para aumentar la presión social y económica que justifique una intervención extranjera.
  2. Los cuerpos de seguridad ciudadana han actuado de forma impecable, bajo la directriz de mantener un riguroso apego a la Constitución y normativas de protección a los Derechos Humanos, evitando todo tipo de provocaciones, y limitándose a controlar a sectores exaltados o que actúan directamente fuera de la legalidad, con el fin de garantizar la seguridad y tranquilidad de la población.

Sin embargo, los medios reportan producto de estas manifestaciones, hasta la fecha de ayer, es decir del 4 al 13 de abril: 5 víctimas mortales (https://www.lapatilla.com/site/2017/04/13/se-contabilizan-cinco-victimas-mortales-durante-protestas-en-el-pais/), alrededor o más de 200 lesionados o heridos (http://www.reporteconfidencial.info/ver_noticia.php?id_n=3294487), y en cuanto a las detenciones, el Foro Penal informa que “van 325 arrestos durante manifestaciones de abril” (https://www.lapatilla.com/site/2017/04/12/van-325-arrestos-durante-manifestaciones-de-abril-informa-foro-penal/).

Pero además, en el siguiente escrito: ¿Cuándo es una violación de los DDHH el uso de bombas lacrimógenas?, su autor, José Ignacio Hernández, da cuenta de algunas referencias históricas en cuanto a la violación de Derechos Humanos por el uso de bombas lacrimógenas. E indica que el uso de bombas lacrimógenas, a nivel mundial, “queda sujeto a cuatro condiciones: (i) su ejercicio debe ser sólo excepcional y en proporción con la gravedad del peligro que desea prevenirse; (ii) su uso no podrá derivar en lesiones o amenazas a la vida; (iii) deberá asegurarse la presencia del personal médico necesario para atender a cualquier herido y (iv) deberán implementarse mecanismos que permitan informar, a familiares y amigos, del estado de salud de las personas que puedan verse afectadas.

En cuanto a las manifestaciones

Voceros de la oposición y muchos actores a nivel internacional manifiestan que se dispuso a salir a la calle nuevamente de manera pacífica (aunque ha habido violencia), por las últimas sentencias del TSJ, que intentaron anular la AN, y por la celebración de elecciones, mientras que Maduro alega que las manifestaciones o protestas “se originaron porque en los tres Consejos que ha realizado la OEA, Venezuela ha salido “victoriosa”. “Los hemos derrotado y como los amenazaron que les dejarían de pasar dinero si no hacían nada, ellos se desesperaron” (http://www.entornointeligente.com/articulo/9850356/VENEZUELA-Maduro-pide-que-se-investigue-al-alcalde-David-Smolansky-por-denunciar-el-uso-de-gas-rojo). Sin embargo aquí Maduro, se refiere a la dirigencia de la oposición y no a la gran oposición que tiene en contra, actualmente, en todo el país.

Sobre el carácter o no pacífico de las manifestaciones se da que entre ellas hay grupos de jóvenes que se disponen a enfrentarse a los cuerpos de seguridad para vencer las barreras y entonces lograr que se pueda cumplir con el objetivo de llegar a la Defensoría del Pueblo o hasta cualquier otro organismo del Estado, o también para demostrar mayor fuerza o resistencia. Estos actores llamados hoy “terroristas” (antes “guarimberos”) son aplaudidos, protegidos y animados por los manifestantes, como personalmente lo presencié en la última manifestación a la altura de El Rosal, el día lunes 10 de abril del 2017. Sin embargo, existen hechos como causantes de incendios en infraestructuras y otros daños, y ataques directos cuerpo a cuerpo, como disparos, que han dejado víctimas heridas y mortales, y que entran en una dinámica política que alude al pago monetario tanto por parte de los dirigentes de oposición a los “terroristas”, como por parte del gobierno a los “colectivos” para generar dichas situaciones y entonces culpar al enemigo de actos violentos en las manifestaciones. Sin embargo, hay testimonios de los “terroristas” que alegan que a ellos nadie les paga y casos en que también manifiestan sus cuestionamientos contra ciertos dirigentes opositores o de la MUD. Y del lado del gobierno, se alega más bien que se trata no de los colectivos sino tanto de “terroristas” como de agentes paramilitares pagados por la derecha.

¿Quién fue?

De todas formas, a pesar de que puede haber o no acciones autónomas por parte de cualquiera de estos grupos, es decir, sin dirección política de las respectivas dirigencias, estos actores pasan a ser grupos de contención y de choque (terroristas, violentos, guarimberos, hampa, paramilitares vs. malandros, bandas delincuenciales, “colectivos”, y también grupos parapoliciales y/o paramilitares, que quedaron en el imaginario social como “colectivos”, sin tener estos ya nada que ver con sus orígenes como bases orgánicas del movimiento revolucionario); usados y vistos desde la conveniencia política. Como fue el caso, entre miles, en el que las redes denunciaban que los incendios y otros ataques en Santa Fe fueron causados por “colectivos”, mientras que el gobierno acusaba a los “terroristas” y al hampa.

La existencia o no de infiltrados, en donde se confunden los actores responsables de ciertos actos como incendios, destrozos y disparos contra la población complejiza obviamente toda la situación, viendo que estos grupos, que se disponen a ofrecer su cuerpo para vencer al enemigo, se convierten también en los teloneros de la violencia política que los autores intelectuales (que nunca aparecen directamente exponiendo su cuerpo ni exponiéndose a nada) ejercen sobre ellos. Sin embargo, la totalidad o lo absolutamente dividido en dos, de manera homogénea, no cabe ya del todo, en nuestra actual situación, pues existen una serie de divisiones internas dentro de las dos fuerzas hegemónicas e intervenciones/intereses internacionales que entienden las ventajas en esta confusión de actores y falta real de unidad.

Sobre el control de la verdad o la verdad violentada

En todo caso, se trata nuevamente del desdoblamiento que da la disputa polarizada por el control de la verdad, que hace que se pierda el punto de encuentro entre los sujetos, el punto común, en el que el acontecimiento narrado no llega a ningún acuerdo y por lo tanto pierde el punto de conexión con lo real, desbordando además la capacidad individual de poder determinar cuál es la verdad si nos detenemos en cada pieza del rompecabezas, ya que esta necesariamente se construye y verifica de manera colectiva e irrumpiendo las jerarquías propias de los órdenes de poder establecidos y fortalecidos.

Lo colectivo, actualmente paralizado por la ausencia de una investigación que irrumpa y transversalice los dos polos hegemónicos, no permite que se supere el control de la verdad o la verdad violentada por medio de la información y su interpretación, lo que impide además la posibilidad de establecer un vínculo directo con el acontecimiento. Se trata de lo que lo que los filósofos llaman “la falseación” (pues todo hecho que se asuma como verdadero debe confrontarse con su propia negación).

Por esto, si no hay ruptura con los órdenes fortalecidos, no se podrá acceder a la justicia social en la que lo principal no es ganar “como sea” el poder político, sino atender los casos en los que pueblo (aquí definido pueblo como una clase ajena a la toma directa del poder político Estatal-gubernamental), sigue siendo el actor más perjudicado y violentado, lo que hace también que se convierta en un actor violento por la inyección de odio que se ha volcado sobre él (que se mueran los escuálidos, que se mueran los chavistas), y afectado psíquica, espiritual y emocionalmente, pues ya no se conmueve con ninguna situación que le pueda suceder a su construido enemigo ya afianzado (bien hecho que están heridos, o no me importa ni me afecta lo que le pase a un escuálido o a un chavista, es más, me burlo de su tragedia particular, los odio, son los culpables), mientras transcurren toda clase de guerras que tienen como principal fin la permanencia o toma del poder político por parte de unas elites, que no han logrado legitimidad política porque lo que buscan es poder controlar las riquezas del país y la economía, dejando a un lado la política.

Como última reflexión, a partir de un primer intento de análisis comunicacional, en el vemos que a través de la información se puede generar la confusión y el enfrentamiento social, la decisión política se debe establecer sobre la base de nuevas coordenadas que superen la falta de sentido común y sensibilidad, el maniqueísmo y la falta de racionalidad. Nuestro ser social debe ser capaz de enfrentar a través de los vínculos del valor de la vida y el trabajo colectivo, los verdaderos dominios económicos y pulsionales que nos han llevado a una crisis sustancial y subterránea, no solo atravesada por el trastocamiento de las necesidades materiales, sino por el desequilibrio psíquico, espiritual y emocional. El desafío es poder superar cualquier tipo de esclavitud contemporánea, lo que quiere decir que no existe ningún amo capaz de determinar y trazar el destino de nuestras vidas, si no lo permitimos.

 

Ver también:

La verdad violentada II: las salidas desde la distancia

 

 

 

 

 

Deja tu comentario