Más de 160 casos de Paludismo Vivax en las comunidades indígenas Wayuu del río Socuy

Foto de portada: Río Socuy

 

Por Sociedad Homo et Natura

 

Desde octubre del 2016 son varias las familias enteras asentadas en comunidades Wayuu a orilla del río Socuy, antes de la llegada a su Embalse Manuelote, que han sido afectadas por el parásito unicelular denominado Plasmodium trasmitido por la picadura de zancudos Anopheles. Algunos de sus miembros han sido afectados varias veces, como es el caso del señor Marcelo Hernández, presidente del Consejo Comunal Kasuusain, y miembro de las ONGs Maikiralaasalii y Yalayalama’ana. Hay ancianos que han muerto con los síntomas como José A. Fernández y Rodolfo Montiel.

La literatura dice al respecto: “El parásito del paludismo se multiplica rápidamente, primero en el hígado y luego en los glóbulos rojos de la persona afectada. Una o dos semanas después de sufrir la infección, aparecen los primeros síntomas del paludismo: en general fiebre, dolor de cabeza, escalofríos y vómitos. Si no se trata de inmediato con medicamentos eficaces, el paludismo puede causar la muerte por destrucción de los glóbulos rojos y obstrucción de los capilares que llevan sangre al cerebro y otros órganos vitales”. (OMS, http://www.who.int/features/qa/10/es/).

Este flagelo aparece, como es el caso de la República Bolivariana de Venezuela, cuando su Gobierno se ha descuidado con la salud del pueblo pobre, principalmente de los que viven en zonas fronterizas boscosas o en barrios marginales. En el estado Zulia, la Unidad de Malariología, o Salud Animal está desmantelada, hoy su anterior director debería estar preso, se han perdido centenares de mosquiteros y otros insumos y aparatos importantes para atacar la propagación de este zancudo. Ni vehículos en buen estado para movilizarse existen, ni productos para rociar las casas en las comunidades y en sus alrededores, ni para echar humo.

Son las comunidades afectadas Wayuumaana, Kasuusain, Tatuchimaana, San Miguel, Alitai (o California), Sierra Azul, Caño la Arena, Nueva América, Kusí (o Corozo), Juyasirain (o la Orchila), Alto Socuy, la Habana, la Yolanda…

Por estas comunidades suben y bajan diariamente como por sus casas ciudadanos colombianos afectados por malaria. Todos están “vacunados” o se “bajan de la mula” por los efectivos de la GNB cuando bajan o suben en buses o camiones a los poblados Carrasquero, El Paraíso o a Cuatro Bocas.

Esperamos que le Dr. Pedro More corra con mejor suerte en esta tercera oportunidad, pues cada vez que el anterior director de Malariología del piso 6 del Edificio Industrial de la Av. Las Delicias con Dr. Portillo, Maracaibo, deja en el suelo la institución lo llaman para que la levante de nuevo. Toda nuestra esperanza en él y en la Dra. Noly Fernández, Así como en el Secretario.

 

 

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