Resolver los ataques internos, aceptar el nuevo pacto social

Fuente de portada: Emiliano Terán Mantovani Arco Minero del Orinoco y fin de ciclo en Venezuela/ El acuerdo con la Gold Reserve

 

El Gobierno de Maduro debe resolver también los ataques internos para abordar en mejores condiciones los externos impuesto por la “Agenda de la Guerra” imperial internacional.

Para derrotar “la Agenda de Guerra” contra la República Bolivariana de Venezuela orquestada por la derecha mundial bajo la dirección de los Estados Unidos, el Gobierno madurista no debe dejar por fuera de su agenda la necesidad de ir resolviendo una serie de problemas internos relacionados principalmente con el deterioro del tejido organizativo social y cultural del país, y asumir con valentía ataques directos contra la corrupción gubernamental civil y militar que paraliza su gestión presidencial, así como desarrollar acciones concretas contra las organizaciones delincuenciales, desestabilizadoras, binacionales, organizadas desde Colombia, siguiendo la agenda de esta derecha en cuestión.

El Caballo de Troya

Existe dentro del territorio nacional un “Caballo de Troya” que viene aniquilando no solamente el tejido social y organizativo de la diversidad cultural del pueblo venezolano de hoy, sino a las mismas personas y a las fuentes de vida del futuro en los estados Bolívar y Amazonas, o en el Zulia. Este “Caballo de Troya” lo genera principalmente el extractivismo del oro, diamante, o el carbón, por señalar sólo tres de los más emblemáticos. Urge derrotar no solamente las estructuras de funcionamiento y acciones ecocidas de las bandas delincuenciales de cuello blanco o con manguera o cianuro en mano con vínculos internacionales, sino también sus relaciones con los funcionarios ministeriales, efectivos militares y policiales del Estado Gobierno Nacional y sus gobernaciones. No se puede seguir sólo sustituyendo un funcionario por otro, es necesario enviarlo a la cárcel, y presentar las pruebas de la red delincuencial destruida.
Fuente: Venezuela: Canadiense Gold Reserve constituirá empresa con Estado para explotar oroEl ministro de Petróleo y Minería, Eulogio Del Pino, informó que esta asociación se logró luego de que fuera resuelta la disputa entre la compañía minera y Venezuela

Maduro ante las mineras de hoy es el Gómez de las petroleras de ayer

El Presidente Maduro y su tren ejecutivo deben revisar los contratos leoninos firmados y por firmar elaborados por estos altos funcionarios pertenecientes a esta red delincuencial, sus soportes jurídicos y cálculos económicos, pues muchos de estos contratos son perjudiciales para la soberanía nacional, la economía del país y la conservación de la vida en el planeta tierra. Más que beneficiar al pueblo, proteger y preservar la naturaleza; beneficia más bien a los intereses económico-políticos de esa derecha nacional/internacional que nos incluye en la “Agenda de la Guerra” mundial, y la financia.

No podemos seguir comprometiendo el país todo y la naturaleza soporte de la continuación de vida con casos como los firmados por el Presidente Maduro con las mineras a las que les fueron revocados sus contratos en tiempos del presidente Chávez como ocurre con la canadiense Gold Reserve Inc., o la Guaniamo Mining/Canteras El Toco C.A., en cuya Directiva están José Toro Hardy y Pimentel Hardy, enemigos confesos del pueblo venezolano y la patria, o los casos de la trasnacional suiza Glencore con actuaciones poco honestas en el Ecuador; con quien suscribe contrato el gobierno es con Manuel Enrique Willson Ruz, estrechamente emparentado con los Cisneros, o la misma Barrick Gold, empresa canadiense a la que nada más y nada menos pertenece el mismísimo apátrida Gustavo Cisneros como miembro de su directiva y sobre la que pesan también acusaciones sobre corrupción, sobornos, practicas contaminantes, entre otras. Por estas razones afirmamos “Maduro ante las mineras de hoy es el Gómez de las petroleras de ayer”.

Captura de pantalla: http://www.barrick.com/company/board-of-directors/default.aspx

 

Recordemos que el directivo de la canadiense Gold Reserve Inc., Kenneth Juster fue nombrado por el presidente Donald Trump, coordinador para el presidente en los asuntos Económicos, empresa que hoy le exige al país por estos malos negocios pagarle 730 millones de dólares: “La Corte de Apelaciones de París falló a favor de la minera Gold Reserve y en contra de Venezuela, por lo que rechazó los argumentos del gobierno de Nicolás Maduro que pedían anular un laudo que data de 2014 y que ordena al país pagarle una indemnización de $730 millones a la empresa canadiense por las expropiaciones de sus activos en la región de Guayana (…) fallo inicial del Ciadi (Tribunal del Banco Mundial donde se dirimen diferencias entre Estados e inversionistas) fue emitido el 22 de septiembre de 2014, y desde entonces el gobierno de Maduro ha intentado desconocer, apelar y negociar con Gold Reserve (…) Ahora, la Corte francesa ordena además pagar 150.000 euros adicionales en cosas procesales”(http://elestimulo.com/elinteres/venezuela-pierde-juicio-en-paris-y-debera-pagar-los-730-millones-a-gold-reserve/).

La delincuencia en lo macro fronterizo y lo menudo punzante en la ciudad

Todo el aparato mediático hace público asuntos espeluznantes, insólitos, de la vida de la gente en las ciudades que de tanto publicitarse son ya asuntos de la cotidianidad para políticos con cargos gubernamentales como para el ciudadano común. Se registran hasta dos asaltos diarios en un mismo bus, o en un pasillo o cafetín de algunas facultades de las universidades autónomas del país, o varios muertos al día en un determinado barrio, o que no llega el agua, pero si las drogas a los colegios; que los mercados de Caracas o de los estados del interior están controlados por delincuentes o por productos de mala calidad y caros provenientes de Colombia; que ladrones y policías se dan las manos en el delito contra la gente y sus propiedades, que los pranes gobiernan las cárceles y las mafias de cuello blanco los tribunales; que los centros de salud pública, de tantas cosas exigidas para atender a los indígenas a los pobres, son peores que una clínica privada para el rico. Sus dueños clínicos son tan adinerados que se financian campañas propias para ser diputados, o alcaldes, o gobernadores de cualquier estado…

Por el oro, el diamante y el coltán en el Sur, o el carbón y su eje vial portuario energético en la Guajira y Perijá, el Gobierno oculta ante el rostro del país y los ojos del mundo lo que ayer como hoy ocurre en vivo “y en pleno desarrollo”: la grotesca destrucción humana y ecológica del país de hoy, como ayer fue y sigue siendo el desastre y la dependencia petrolera. Aquí, en estos parajes, nos encontramos con ministros y ministras con sus funcionarios de formación universitaria a plena voz en lugares abiertos mintiendo en nombre del país y de todos los ciudadanos de la patria de Bolívar. Induciendo, como en los mejores momentos de la cuarta república, a las comunidades indígenas y pobladores rurales a la aceptación a ciegas del 3er. objetivo del mal llamado e inconsulto “Plan de la Patria”, hoy en absurda manera transformado en ley. O nos encontramos con altos funcionarios acordando con operadores internacionales a solas en la ciudad su futuro enriquecimiento a costa de comprometer por su cuenta el futuro de la patria, la sangre y el hambre de todo el resto del país.

De manera abstracta pero con eficacia sicológica estos universitarios contratados afirman ante la gente del pueblo con absoluta dignidad y verdad verdadera que la minería es ecológica y que por ley hay decretos presidenciales directos del “gobierno del poder popular” que les garantiza su inclusión, protección y participación en el bienestar y desarrollo a obtener de estos proyectos extractivistas a desarrollar en sus comunidades, en sus selvas y ríos, o en el caso del Zulia, la salvación del Lago de Maracaibo y su cuenca hidrográfica.

A fuerza de onzas o kilos de minerales sacados a punta de agua de los ríos y caños, cianuro o mercurio, o con el terror, la droga, el paludismo, la prostitución o miles de hectáreas de selvas destruidas en el sur del país se llevan todo a las Antillas, a Colombia o Brasil. Por Perijá y Subregión Guajira a Colombia contrabandean las vacas subsidiadas por el Estado, el queso, el pescado, las carne, los burros o sus cueros para camuflar droga ante el olfato de los perros policías, las bombonas de gas domestico, vehículos… con la complicidad de los funcionarios presentes en todas las alcabalas fijas o circunstanciales apostadas hacia y en la línea fronteriza. Son acuerdos operativos conspirativos entre militares de alto rango con grupos armadas de exguerrilleros o del hampa organizada binacional ensamblados ahora con el mayor caradurismo práctico con la política operativa imperial uribista/santos/almagro.

Para llegar a feliz término las políticas del Estado Delincuente Venezolano o de los delincuentes ciudadanos fronterizos se necesita quebrar la resistencia de los líderes indígenas de las comunidades presentes en estas líneas fronterizas y de otros pobladores, o la moral de los líderes de las organizaciones sociales ecologistas en resistencia activa consciente.

Nuevo pacto fronterizo, el viejo se agotó

El presidente Maduro debe atacar estas dos vertientes de la “Agenda de Guerra” imperial mundial. Está obligado a dejar que las comunidades indígenas y sus organizaciones desde sí mismas se fortalezcan desde sus autonomías y autogobierno según sus usos y costumbres, no seguir con su etnocida política de encajonarlas como se viene haciendo en comunas o en los permisibles consejos comunales, o Ubch, y en los Clap, nueva versión de las adeco copeyanas bolsas de comida y las laminas de zinc. Las relaciones con lo indígena son horizontales, entre iguales, no de imposición y tubos de ensayos cortoplacistas creado en la ciudad (Caracas por excelencia) en laboratorios político sociales del Estado Gobierno.

Hay que volver a la frontera, sacar a los grupos armados, hoy delincuentes al servicio del mejor postor financista, que el mismo Gobierno en época de Chávez fortaleció y se financia hasta ahora. Los vínculos a acordar son de nuevo tipo, desde la sociedad civil, no solamente la partidista estatal psuvista y afines. Es con la gente originaria que vive en comunidades organizadas con discursos autónomos propios y con los que trabajan en las líneas fronterizas usando las ciencias sociales y naturales como herramienta de trabajo y análisis para construir la patria bonita de todos y todas.

 

 

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