El joven tenista español Carlos Alcaraz ha dejado claro que esta temporada es suya, alcanzando los octavos de final del US Open con un desempeño que asombra. Alcaraz ha demolido a sus rivales, cediendo muy pocos juegos y mostrando una versión mucho más sólida que la del año pasado, cuando la derrota en los Juegos Olímpicos lo afectó profundamente.
Una transformación notable
Después de llegar a la final de Wimbledon, el verdadero reto para Alcaraz era demostrar que podía mantener su nivel en la gira norteamericana de pista dura. En años anteriores, su rendimiento en estos torneos había dejado mucho que desear, lo que permitió a Sinner tomar el control y posicionarse como número uno. En este contexto, es importante recordar que Alcaraz ha brillado más en superficies naturales como la arcilla y la hierba.
Los resultados en pista dura para Alcaraz han sido complicados; de hecho, nunca ha llegado a la final del Open de Australia. Sin embargo, parece que su estrategia de saltarse el torneo de Toronto para llegar fresco a los últimos eventos de la temporada ha dado resultados. En Cincinnati, logró salir campeón, venciendo a rivales de gran calibre como Andrey Rublev y Alexander Zverev, y en la final, Sinner tuvo que retirarse tras apenas cinco juegos.
Mirando hacia el futuro
En el US Open, Alcaraz no solo ha ganado, sino que ha apabullado a sus oponentes. Hasta ahora, no ha cedido un solo set, y cada uno de sus juegos ha sido dominado sin necesidad de llegar a un tiebreak. Su camino hacia la final se presenta despejado, y este domingo se enfrentará al francés Arthur Rinderknech, un viejo conocido, después de haberlo vencido en dos sets en el torneo de Queen’s hace unos meses.
Rinderknech, quien ha sorprendido al llegar a octavos tras eliminar a Davidovich, no debería representar un gran obstáculo para Alcaraz, quien ha demostrado ser un competidor formidable. Su principal arma será el servicio, pero no es un jugador destacado en intercambios largos. Si Alcaraz logra restar efectivamente, tendrá una gran ventaja.
Si avanza a cuartos, se podría enfrentar al ganador del duelo entre Lehecka y Mannarino. Sin embargo, el enfoque de Alcaraz es claro: avanzar a la segunda semana del torneo, y con el nivel que ha mostrado hasta ahora, el objetivo parece estar al alcance.