La mañana del sábado 30 de agosto, un agente ministerial fue asesinado en un ataque armado en las instalaciones de la Unidad de Investigación del Ministerio Público de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) en Baja California Sur, específicamente en la comunidad de Bahía Tortugas, municipio de Mulegé. El ataque ocurrió cuando camionetas con civiles armados arribaron al sitio y abrieron fuego contra el comandante adscrito a la Agencia Estatal de Investigación Criminal (AEIC).
Detalles del ataque y condena oficial
La Mesa de Seguridad en Baja California Sur condenó los hechos y expresó sus condolencias a familiares, amigos y compañeros del comandante asesinado, identificado como Nabor Sánchez. En un comunicado, la mesa condenó enérgicamente el ataque, afirmando que “no habrá impunidad” en este caso. Las autoridades reconocieron el compromiso del comandante en beneficio de la seguridad de la población.
Tras el ataque, se implementaron acciones inmediatas para localizar a los responsables, así como un refuerzo en la presencia de seguridad en la zona. “Se reitera a la ciudadanía que estos actos de violencia no quedarán impunes,” declaró la mesa de seguridad.
Aumento de la violencia en la región
Este ataque es el cuarto contra la Procuraduría del Estado en menos de tres meses. Aparte del asesinato de Nabor Sánchez, se han registrado otros incidentes violentos, incluido el homicidio del comandante del Centro de Operaciones Estratégicas (COE), Ulises Omar Cota, y el asesinato del comandante de la AEIC, Mario Quezada, el pasado 21 de junio, que también dejó a otro agente herido. Asimismo, el 20 de agosto se reportó una agresión armada donde resultó herido el agente del Ministerio Público, Humberto Gadiel Yee Avilés.
En respuesta a la creciente violencia, el gobernador de Baja California Sur, Víctor Castro Cosío, anunció que solicitará la intervención del Gobierno Federal para abordar la situación de inseguridad en la zona norte del estado, donde se han intensificado los enfrentamientos entre facciones del Cártel de Sinaloa desde abril pasado. El gobernador detalló que pedirá un mando especializado en seguridad e inteligencia para reducir la inseguridad.