La criminalidad en España ha mostrado una leve disminución del 0.9% durante el primer semestre de 2025, según el balance del Ministerio del Interior que recoge datos hasta junio. Este descenso se debe principalmente a la reducción de homicidios dolosos, que han caído un 8.6%, y de delitos contra el patrimonio, como robos y hurtos, que se redujeron en 4.6%.
A pesar de esta disminución, resulta alarmante que las agresiones sexuales, específicamente las violaciones, han incrementado un 7% en comparación con el año anterior. Este aumento se detalla en el informe de Europa Press, que también señala una variación del -1.9% en la criminalidad convencional respecto a 2024, mientras que la cibercriminalidad ha crecido un 3.4%.
Un panorama desalentador para la libertad sexual
Los datos revelan que los delitos contra la libertad sexual han aumentado un 5.3% en comparación con 2024. Aunque el incremento es menor al del 5.7% registrado el año pasado, el aumento en las violaciones sigue siendo motivo de preocupación. Durante el primer trimestre del año, este tipo de delitos había subido un 7.6%, lo que indica una tendencia preocupante.
El Ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha destacado que este “aumento sostenido” en los delitos sexuales puede estar relacionado, en parte, con las activas políticas de concienciación y la reducción de la tolerancia social hacia estos delitos, lo que ha llevado a un mayor número de víctimas dispuestas a denunciarlos.
La realidad es que, a pesar de los esfuerzos por disminuir la criminalidad, la situación en torno a las agresiones sexuales sigue siendo crítica. Las cifras muestran que la tasa de criminalidad convencional se sitúa actualmente en 40.6 delitos por cada mil habitantes, una de las más bajas en la historia reciente, mientras que la cibercriminalidad se encuentra en 9.7 delitos por mil habitantes.
Es fundamental seguir de cerca estos datos y las políticas implementadas para abordar la violencia de género y otros delitos contra la libertad sexual, ya que el camino hacia la seguridad en España aún enfrenta grandes desafíos.