La caída del empleo en México fue evidente en junio de 2025, cuando el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) reportó que el Índice Global de Personal Ocupado de los Sectores Económicos (IGPOSE) se ubicó en 98.7 puntos, con una disminución del 0.3% mensual y anual. Este descenso se da en un contexto donde, por otro lado, las remuneraciones mostraron una tendencia al alza, aumentando un 3.1% en comparación con el año anterior.
Desglose del empleo y las remuneraciones
Los datos, publicados el 29 de agosto de 2025, revelan que el Índice Global de Personal y Remuneraciones de los Sectores Económicos (IGPERSE) monitorea la evolución del empleo y las remuneraciones en sectores clave como construcción, manufactura, comercio y servicios privados no financieros. Estos sectores son esenciales para la economía mexicana, empleando a millones de trabajadores en todo el país.
Un análisis más detallado muestra que el personal dependiente —es decir, aquellos con contrato formal— experimentó una caída de 0.3% mensual y se mantuvo sin cambios en términos anuales. En contraste, el personal no dependiente, que incluye trabajadores por honorarios y subcontratados, sufrió una contracción más severa, con un descenso del 1.5% mensual y un preocupante 5.5% anual. Esto pone en evidencia la vulnerabilidad de este segmento laboral.
“La caída en el personal no dependiente de 5.5% anual refleja los ajustes que las empresas están realizando en sus esquemas de contratación”, comentan analistas del mercado laboral.
Perspectiva de las remuneraciones
A pesar de la contracción en el empleo, las remuneraciones totales alcanzaron un nivel de 114.6 puntos, con un incremento de 0.1% mensual y 3.1% anual. Las empresas parecen estar priorizando la retención de talento a través de mejores salarios, aunque esto se traduce en una plantilla laboral más reducida. El Índice Global de Remuneraciones Medias Reales (IGREMSE) se situó en 116.1 puntos, mostrando aumentos de 0.4% mensual y 3.4% anual, lo que indica que los salarios están creciendo por encima de la inflación.
Este crecimiento en las remuneraciones sugiere una mejora en el bienestar de los trabajadores que logran mantener su empleo, aunque el panorama general del mercado laboral es complejo y marcado por la incertidumbre.
Retos futuros para la economía
La divergencia entre la disminución del empleo y el aumento de las remuneraciones plantea desafíos importantes para la política económica. Si bien los salarios más altos pueden impulsar el consumo interno, la pérdida de puestos de trabajo podría afectar la demanda agregada y el crecimiento económico. Los sectores analizados —construcción, manufactura, comercio y servicios— son fundamentales para la fuerza laboral formal del país.
Particularmente, la construcción podría estar reflejando el impacto de las altas tasas de interés en la inversión, mientras que las industrias manufactureras enfrentan retos de competitividad en el entorno global. El comercio y los servicios, por su parte, se adaptan a nuevos patrones de consumo que han surgido tras la pandemia.
De cara al futuro, el INEGI publicará los datos correspondientes a julio de 2025 el próximo 30 de septiembre, información que será crucial para determinar si la contracción del empleo es una tendencia consolidada o solo un ajuste temporal. Los analistas estarán atentos a señales de recuperación en el personal no dependiente y a la evolución de las remuneraciones en un contexto de política monetaria restrictiva.