El Gobierno mexicano ha oficializado el pago de un bono extraordinario de hasta $70,000 para jubilados y pensionados, que se depositará en septiembre de 2025. Esta medida, publicada en el Decreto 613/2025 en el Boletín Oficial, busca fortalecer el poder adquisitivo de los adultos mayores, quienes han enfrentado una erosión de sus ingresos debido a la inflación.
Detalles del Bono y su Justificación
El decreto, firmado por Javier Milei, Guillermo Francos y Sandra Pettovello, establece que el bono será entregado a quienes perciban haberes a través de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES). El objetivo es evitar que los beneficiarios continúen perdiendo su capacidad de compra, como se indica en el considerando del decreto.
Además, el Gobierno argumenta que la fórmula de movilidad de la Ley 27.609 presentaba serios inconvenientes al no proteger a los beneficiarios de los efectos de la inflación, creando un desfase significativo entre las variables económicas y los ingresos de los jubilados.
El bono se asignará a quienes tengan ingresos iguales o menores al haber mínimo previsional garantizado, conforme al artículo 125 de la Ley 24.241. Aquellos que superen este umbral recibirán un monto proporcional hasta alcanzar el haber mínimo más el bono, según lo estipulado en los artículos 3° y 4° del decreto.
Impacto Económico y Político
Con el ajuste relacionado a la inflación, se espera que la jubilación mínima mensual ascienda a $320,277.18 en septiembre, sumando el bono extraordinario de $70,000 para un total de $390,277.18. Esta confirmación llega tras un intenso debate político, donde el oficialismo logró evitar un aumento propuesto del 7.2% en las jubilaciones y pensiones, que incluía un incremento del bono a $110,000.
El impacto de esta medida, según la Oficina de Presupuesto del Congreso, se estima entre el 0.22% y 0.42% del PIB. En agosto, las jubilaciones ya se ajustaron por la inflación de junio, alcanzando $314,305, que con el bono extraordinario se convirtió en $384,305. Si la legislación original hubiera sido aprobada, el monto total habría sido significativamente mayor.
Con esta decisión, el Gobierno busca asegurar que los adultos mayores mantengan un nivel de vida digno en un contexto de creciente inflación, mientras que la ANSES se encargará de implementar las normas necesarias para la administración y pago de este bono extraordinario.