Ciudad de México.- México suspenderá, de manera temporal, los envíos postales y de paquetería a Estados Unidos a partir del 27 de agosto de 2025. Esta decisión responde a las nuevas tarifas impuestas por el Gobierno de Donald Trump, que afectan el ingreso libre de impuestos para paquetes cuyo valor sea inferior a 800 dólares. La medida fue anunciada por la Secretaría de Relaciones Exteriores y el Servicio Postal Mexicano.
Impacto de la Orden Ejecutiva 14324
La Orden Ejecutiva 14324 establece que, desde el 29 de agosto de 2025, Estados Unidos cobrará impuestos a todos los paquetes provenientes de cualquier país, independientemente de su valor. Esta política no solo afecta a México, sino que también se extiende a naciones como Alemania, Australia, Canadá, Japón y Nueva Zelanda, que ya han suspendido sus servicios postales hacia el vecino del norte.
Los funcionarios subrayan que esta suspensión se implementa mientras se definen los nuevos procesos operativos necesarios para adaptarse a las exigencias de la nueva normativa. La situación destaca cómo las decisiones políticas pueden afectar directamente la interacción comercial y personal entre países.
Reacciones y futuras negociaciones
La decisión ha generado diversas reacciones en el sector comercial, que teme que esto obstaculice el comercio electrónico y las remesas, vitales para muchas familias mexicanas. A medida que se acerca la fecha de implementación, es esencial que tanto el gobierno mexicano como el estadounidense trabajen en conjunto para encontrar soluciones que minimicen el impacto para los ciudadanos y las empresas.
En este contexto, es fundamental que los usuarios estén al tanto de las implicaciones que esto tiene para sus envíos y recibos de mercancías. La suspensión temporal de los servicios postales podría alterar el flujo normal de productos y regalos entre ambos países, provocando inconvenientes en el día a día de muchas personas.
Finalmente, habrá que estar atentos a futuras negociaciones y medidas que se tomen para mitigar las consecuencias de estas políticas. Las relaciones entre México y Estados Unidos han enfrentado desafíos en el pasado, y este nuevo escenario podría ser una oportunidad para redefinir el diálogo y la colaboración entre ambos países.
