La agencia Moody’s Local México ha elevado la calificación de deuda a largo plazo de los certificados bursátiles de Pemex a AAA, un notable ascenso desde su anterior nota de AA+. Esta decisión, anunciada el día de hoy, se basa en las recientes acciones financieras de la empresa para mejorar su liquidez y facilitar el refinanciamiento de su deuda a corto plazo.
Fortalecimiento financiero y respaldo gubernamental
Según el comunicado de Moody’s, la publicación del Plan Estratégico 2025 – 2035 y la Reforma Constitucional en Materia Energética refuerzan el compromiso del Gobierno federal para impulsar la viabilidad de Pemex. Esto, a su vez, sustenta la perspectiva de un sólido respaldo gubernamental hacia la empresa, que sigue siendo crucial para su estabilidad financiera.
La agencia también destacó que Pemex ha logrado avances significativos en la capacidad instalada de sus activos de refinación, además de contener la caída de sus reservas. Estos factores son determinantes en la nueva calificación, que refleja la confianza en la dirección futura de la empresa.
Inversiones estratégicas y desafíos por enfrentar
El plan en cuestión enfatiza que el apoyo del Gobierno seguirá siendo un componente esencial para la viabilidad financiera de Pemex. La intención es fomentar la participación privada en proyectos estratégicos a través de nuevos esquemas de inversión, como los desarrollos mixtos. A esto se suman transacciones financieras recientes, en las que el Gobierno federal emitió notas estructuradas pre capitalizadas por un total de 12 mil millones de dólares, diseñadas para aliviar la carga de deuda de la empresa y reducir su saldo pendiente con proveedores.
Además, se anunció la creación de un fideicomiso por un monto de 250 mil millones de pesos, que contará con aportaciones de la banca de desarrollo y la banca comercial, así como de otros inversionistas. Este fideicomiso permitirá a Pemex llevar a cabo los proyectos estratégicos programados para este año, complementando la partida presupuestal de 136 mil millones de pesos que recibió este año.
A pesar de estos avances, Pemex continúa enfrentando serios desafíos operativos y financieros. A finales del segundo trimestre, el apalancamiento se situó en un alto nivel de 12.2 veces, con un elevado costo de financiamiento y un perfil de vencimientos complicado, que incluye amortizaciones de 18 mil 700 millones de dólares que vencen en 2026.
La realidad es que, aunque la mejora en la calificación es un paso positivo, Pemex deberá navegar con cautela por un entorno lleno de retos financieros y operativos que ponen a prueba su estabilidad en el futuro.