El personal del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) llevó a cabo una marcha pacífica a nivel nacional para exigir la recuperación de su sistema de jubilación y pensiones, comenzando desde la Plaza Emiliana de Zubeldía hasta el Palacio de Gobierno. Los trabajadores, preocupados por su futuro financiero, buscan que se restablezca un régimen de pensiones que les brinde la seguridad necesaria para su retiro.
Incertidumbre en el sistema de Afores
Francisco Bonilla, representante de los manifestantes, explicó que los empleados que ingresaron al IMSS a partir de 2008 están actualmente en el sistema de Administradoras de Fondos para el Retiro (Afores), lo que les genera incertidumbre respecto a su futuro. Este sistema no garantiza una pensión cercana al 100% de su salario actual, lo que resulta alarmante, ya que muchos temen que al momento de su jubilación no logren alcanzar ni siquiera la mitad de su sueldo.
La manifestación, convocada a nivel nacional, tiene como objetivo principal la recuperación de un sistema de jubilación seguro, que permita a los trabajadores del IMSS tener la certeza de un retiro digno. Bonilla enfatizó que sus compañeros no cuentan con una jubilación garantizada, lo que ha llevado a muchos a considerar retirarse del Instituto.
Demandas de un sistema solidario
Bonilla destacó que el personal exige la implementación de un sistema de retiro solidario donde tanto el trabajador, el gobierno, como el patrón aporten para asegurar una pensión digna al momento de su jubilación. Además, busca que sea el propio IMSS, junto con su sindicato, quienes administren los fondos de ahorro, en lugar de las Afores, con el fin de contar con una gestión de fondos más adecuada a las necesidades del personal de salud.
Es un problema social que debe abordarse como nación, reconociendo que las Afores se han convertido en un negocio que se queda con el dinero de los trabajadores. Los empleados del Seguro Social son conscientes de la importancia de la seguridad social, pero también entienden que contar con un retiro digno es un derecho universal que debe ser garantizado para todos.
“Es fundamental que se retome un sistema donde nuestros derechos sean respetados y asegurados”, concluyó Bonilla.
