Un nuevo escándalo de abuso de poder se desató en Guadalajara, Jalisco, donde un funcionario fue despedido tras ser grabado en estado de ebriedad y amenazando a policías. El incidente ocurrió en el cruce de Avenida Américas y José María Vigil, donde Luis Argenis Fausto, conocido en redes sociales como “Lord Qué Te Importa”, protagonizó un altercado con los oficiales del Operativo Salvando Vidas. La grabación, que rápidamente se volvió viral, muestra cómo Fausto agredió verbalmente a los elementos de la Policía Vial después de ser detenido por conducir bajo los efectos del alcohol.
En el video, se observa a Fausto desafiando a los oficiales, exigiendo ser liberado y advirtiendo que podía ocasionar su destitución. Su actitud prepotente fue evidente mientras insultaba y amenazaba a los policías, incluso resistiéndose a ser esposado. Este comportamiento ha generado indignación entre los ciudadanos y ha puesto de relieve la problemática de los abusos de autoridad en diversas corporaciones.
Reacciones y consecuencias
Horas después de la difusión del video, la Comisaría de Seguridad Ciudadana de Guadalajara emitió un comunicado confirmando el despido inmediato de Fausto, quien se desempeñaba en el área jurídica de la institución. La corporación destacó que su conducta era “contraria a los valores de la Comisaría” y que no se tolerarán actos de corrupción ni abusos de autoridad en su administración. La alcaldesa Verónica Delgadillo también se pronunció al respecto en sus redes sociales, enfatizando que este tipo de acciones no serán permitidas durante su gestión.
Este caso resalta la importancia de la rendición de cuentas y la necesidad de erradicar la impunidad en el ejercicio del poder. La sociedad reclama un cambio en la forma en que se manejan los casos de abuso por parte de quienes están encargados de velar por la seguridad de los ciudadanos.
La viralización del video y el despido de Luis Argenis Fausto son un claro mensaje de que la ciudadanía no tolerará más actos de prepotencia por parte de funcionarios públicos. La respuesta rápida de las autoridades es un paso hacia la construcción de una cultura de respeto y responsabilidad dentro de las instituciones.
