El Departamento del Tesoro de EE.UU. emitió una grave alerta este jueves, señalando que los cárteles mexicanos están utilizando redes chinas para lavar miles de millones de dólares. Este esquema financiero global implica operaciones de cambio de divisas, triangulaciones transfronterizas y empresas fachada, revelando la magnitud del lavado de dinero que afecta no solo a México, sino también a la seguridad financiera de Estados Unidos.
Movimientos sospechosos a gran escala
En un informe de la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN), se destaca que entre 2020 y 2024 se detectaron movimientos sospechosos por aproximadamente 312,000 millones de dólares relacionados con el narcotráfico mexicano. Las autoridades estadounidenses afirman que estas redes son sostenidas por intermediarios, incluyendo estudiantes y jubilados chinos, que tienen acceso inexplicable a fondos y evaden los controles de cambio en China mediante bancos ‘subterráneos’. Estos fondos son convertidos en dólares y luego reingresados al sistema financiero estadounidense, principalmente vinculados al consumo de fentanilo.
Acciones contra el lavado de dinero
FinCEN ha emitido señales de alerta para bancos y corredores, enfocándose en transferencias sospechosas y fondos de origen dudoso. La directora de FinCEN, Andrea Gacki, afirmó que el objetivo de estas nuevas medidas es “quebrar” la capacidad de operación de las organizaciones criminales que facilitan el lavado de dinero. Este esfuerzo busca desmantelar redes que también están conectadas con otras actividades ilegales, como el tráfico de personas y negocios fraudulentos, incluyendo centros de atención para personas mayores en Nueva York.
Esta situación ha llevado a una creciente tensión entre Estados Unidos y China, ya que las autoridades estadounidenses acusan a Pekín de subsidiar la crisis de opioides en su país. Sin embargo, el gobierno chino ha rechazado estas acusaciones, argumentando que la responsabilidad de la crisis del fentanilo recae exclusivamente en Washington. El portavoz de la Cancillería china, Lin Jian, enfatizó que “el fentanilo es un problema de EE.UU., no de China”, y pidió una cooperación real en lugar de buscar culpables.
La realidad es que el narcotráfico en México continúa evolucionando, adaptándose a nuevas estrategias para el lavado de dinero, lo que plantea un desafío considerable para las autoridades tanto en México como en Estados Unidos. La lucha contra estas redes financieras es fundamental para desmantelar el entramado que sostiene el narcotráfico y sus devastadores efectos en la sociedad.