Un tiroteo en la Escuela Católica Annunciation de Minneapolis ha dejado al menos dos muertos y 17 heridos, entre ellos 14 menores de edad. Este trágico incidente ocurrió esta mañana durante la entrada de los niños a clases, lo que ha conmocionado a la comunidad escolar y a la sociedad en general.
Detalles del incidente
Los agentes de policía respondieron rápidamente al llamado de emergencia y encontraron “múltiples víctimas” en el lugar. Según información de fuentes policiales, el atacante se habría suicidado poco después de abrir fuego. Afortunadamente, las autoridades confirmaron que el tirador fue neutralizado y que “no hay amenaza activa para la comunidad”.
El gobernador de Minnesota, Tim Walz, expresó su dolor en redes sociales, afirmando que está “orando por nuestros niños y maestros cuya primera semana de clases se vio empañada por este horrible acto de violencia”. Esta declaración resuena profundamente en una comunidad que aún se recupera de tan desgarrador evento.
Reacciones y consecuencias
Medios locales informaron que dos niños han perdido la vida y que al menos 17 personas han resultado heridas, de las cuales dos están en estado crítico. El alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, lamentó la situación y afirmó que no es “tiempo de rezos”, ya que los niños estaban en misa en el momento del ataque.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, también se pronunció al respecto, indicando que fue informado del suceso y que el FBI “respondió rápidamente y está presente en el lugar”. “Por favor, acompáñenme a rezar por todos los involucrados”, añadió el mandatario en su cuenta de X.
Las autoridades locales han solicitado a las familias de los niños que se dirijan a una zona de reunificación dentro del recinto escolar, para recibir información y apoyo en estos momentos difíciles. La realidad es que este tipo de violencia en escuelas, un lugar que debería ser seguro para los niños, genera una profunda preocupación en toda la sociedad.