El proceso disciplinario contra el fiscal Gabriel Ramón Jaimes Durán ha sido archivado sin sanciones, lo que ha desatado controversia en el ámbito judicial y político. La Comisión Nacional de Disciplina Judicial (CNDJ) tomó esta decisión tras determinar que no había méritos suficientes para sancionar al fiscal, quien estuvo bajo investigación por su manejo del caso del actual ministro del Interior, Armando Benedetti.
La investigación y sus implicaciones
La indagación se originó por una compulsa realizada por la magistrada de la Corte Suprema de Justicia, Cristina Lombana, quien señaló que Jaimes había asumido el caso sin el reparto aleatorio requerido por la ley. Lombana cuestionó la nulidad de una prueba y la decisión de cerrar la investigación sin evaluar la posible detención preventiva, considerando la gravedad de los delitos involucrados.
Después de dos años de investigación, la CNDJ concluyó que las acciones de Jaimes estaban dentro del marco de autonomía que le otorga su cargo. Un fallo publicado por El Tiempo sostiene que no se le podía imputar responsabilidad por declarar la nulidad de la prueba, ya que consideraron que una tercera pericia era innecesaria. En cuanto a la omisión de pronunciarse sobre una medida de aseguramiento, la Comisión señaló que Jaimes reconoció su error y lo corrigió en el mismo periodo procesal, lo que descartó indicios de dolo o negligencia grave.
Dudas sobre la imparcialidad del proceso
A pesar del archivo del caso, persisten dudas sobre la imparcialidad del proceso. Fuentes consultadas indican que el magistrado Alfonso Cajiao podría haber estado impedido para participar en la decisión debido a su relación con Sandra Karyna Jaimes Durán, hermana del fiscal investigado. En 2021, Cajiao la vinculó a su despacho mediante un acto administrativo, y su firma aparece en postulaciones para cargos en la Rama Judicial.
Cajiao defendió su actuación, afirmando que la ley establece con claridad las causales de impedimento y que ninguna aplicaba en este caso. “Ningún interviniente presentó recusación alguna frente a mi participación”, enfatizó. Esta defensa ha sido vista con recelo por críticos que argumentan que su relación con Jaimes Duran plantea un dilema ético que debió ser considerado.
El fiscal Jaimes, tras conocer el archivo del caso, señaló que su actuación se ajustó a derecho y que el proceso fue imparcial. Sin embargo, el ministro del Interior, Armando Benedetti, criticó fuertemente el manejo del caso por parte de la magistrada Lombana, acusándola de perder credibilidad al inventar delitos.
Este fallo no solo cierra un capítulo en la carrera de Jaimes, sino que también reabre el debate sobre los límites de la independencia judicial y los posibles conflictos de interés en las altas cortes. Mientras algunos ven este archivo como una validación de la autonomía de los fiscales, otros sostienen que la cercanía entre magistrados y familiares de investigados siembra dudas sobre la transparencia del sistema de justicia.