Eva Romero Martínez, una mujer de 41 años, ha transformado su vida y la de muchas otras al crear una red de apoyo para personas con síndrome de Turner en Perú, convirtiéndose en un ejemplo de resiliencia y superación. Desde su nacimiento, los médicos detectaron su condición, que se manifiesta por la ausencia total o parcial de uno de los cromosomas X, limitando ciertas actividades que comprometen el corazón y los huesos.
Desafiando estigmas desde la infancia
A lo largo de su vida, Eva ha enfrentado estigmas y comentarios desalentadores. “Te dicen que no puedes tener hijos, que siempre dependerás de alguien”, comparte, recordando las frases que ha tenido que escuchar desde niña. Sin embargo, el apoyo incondicional de su familia ha sido crucial. A pesar de las dificultades, Eva se comprometió a mantenerse fuerte y optimista, entendiendo la importancia de los chequeos médicos anuales para prevenir complicaciones.
Su sueño inicial era estudiar derecho para defender a los más vulnerables, pero tras varios intentos fallidos de ingresar a universidades prestigiosas, decidió reorientar su camino. Se mudó con sus abuelos a Huacho y se matriculó en la Universidad Nacional José Faustino Sánchez Carrión, donde finalmente obtuvo su título en Trabajo Social.
Trayectoria profesional y compromiso social
Actualmente, Eva labora en la Dirección de Redes Integradas de Salud (Diris) Lima Este, enfocándose en temas de familia y violencia, además de ser conciliadora extrajudicial. Con 17 años de experiencia, su día comienza en el distrito de Breña, donde se traslada a su trabajo, convencida de que su labor es un camino de servicio y acompañamiento.
Como la mayor de tres hermanas, siempre sintió la responsabilidad de ser un modelo a seguir. “No podía mostrarme decaída ni deprimida”, sostiene, un compromiso que la ha motivado a superar los obstáculos.
En 2020, durante la pandemia, Eva creó la comunidad “Síndrome de Turner – Lima/Perú” en Facebook, un espacio que ofrece charlas y soporte emocional a padres de niñas diagnosticadas con la condición. Con cerca de 60 miembros activos, esta comunidad se centra en fortalecer la salud mental y cambiar la percepción social sobre el síndrome. “Lo enfrento con humor y así soy feliz”, dice Eva, quien ha encontrado en este grupo un refugio para muchas familias que buscan respuestas y compañía.
Conociendo el síndrome de Turner
El síndrome de Turner es una enfermedad genética poco común que afecta únicamente a mujeres, manifestándose en baja estatura y alteraciones cardiovasculares, entre otros problemas. Según la médica cirujana Abisag Durand Guevara, los signos pueden aparecer desde el nacimiento o hacerse evidentes en la adolescencia. La detección se realiza a través de evaluaciones clínicas y pruebas genéticas.
Aunque no existe una cura, las mujeres con síndrome de Turner pueden llevar una vida normal siempre que se realicen evaluaciones periódicas. Los tratamientos, que incluyen la aplicación de hormona de crecimiento, pueden costar entre 200 y 250 soles por dosis en Perú, y varían según las necesidades de cada paciente.
Un mensaje de esperanza
Eva reflexiona sobre sus enseñanzas: “Cada persona tiene un ritmo y un camino propio”. A pesar de los desafíos, su vida es un testimonio de que con perseverancia y apoyo familiar es posible derribar barreras y alcanzar metas personales y profesionales. “Aprendí que cada quien avanza a su propio ritmo”, concluye, mostrando la sonrisa de quien ha sabido convertir su condición en una fuente de inspiración para otros.