El gasto público federal en México ha alcanzado la impresionante suma de 35 billones 608 mil 122.07 millones de pesos, lo que se traduce en 14 mil 818.19 millones de pesos diarios. Este gasto se concentra principalmente en el área de Desarrollo Social, que representa 63.49% del total, ascendiendo a 22 billones 607 mil 503.71 millones de pesos. En este contexto, se destaca que el periodo de análisis abarca desde el 1o. de diciembre de 2018 hasta el 30 de junio de 2025.
Desglose del gasto federal y su impacto social
Los programas de desarrollo social más relevantes incluyen Protección Social, Educación, Salud, Vivienda, y Servicios a la Comunidad, entre otros. Estos recursos destinados al bienestar social han contribuido a un aumento en el Índice de Bienestar Autorreportado (BIARE), que ha alcanzado una calificación promedio de 9.1 en libertad, 8.9 en vivienda y 8.8 en relaciones interpersonales.
Es interesante mencionar que, a pesar del alto gasto público, la percepción de bienestar no se traduce necesariamente en una mejora equitativa en los ingresos de la población. Muchos mexicanos aún enfrentan sueldos que no alcanzan para cubrir sus necesidades básicas, mientras que las élites políticas disfrutan de ingresos considerablemente más altos.
Crecimiento económico y desigualdad en cifras
En términos de crecimiento económico, México se posiciona como la sexta potencia mundial en crecimiento real anual del Producto Interno Bruto (PIB), alcanzando un incremento del 5.4%. Este crecimiento ha superado a naciones como España, Francia y Alemania, lo cual demuestra el potencial económico del país. Sin embargo, es esencial destacar que la reducción de la pobreza ha sido un reto constante; durante la administración de Miguel de la Madrid, la pobreza alcanzaba el 42.5% de la población, cifra que se ha reducido a 29.6% en la actualidad.
La disminución de la pobreza extrema también es un dato alentador: se ha pasado de 14.9% en 2016 a 9.3% en 2024. Sin embargo, la desigualdad sigue siendo un tema pendiente, con cifras que muestran una amplia brecha entre los ingresos de los mexicanos en distintos deciles.
La estrategia de gasto público se enfoca en fomentar el consumo y la inversión, sin aumentar impuestos ni crear nuevas contribuciones, lo que busca dar certidumbre a hogares y empresas. Esto resulta clave para el crecimiento sostenido de la economía mexicana.
En conclusión, el análisis del gasto público y su impacto en el bienestar social en México revela una compleja realidad: aunque hay avances significativos, aún queda un largo camino por recorrer para lograr la equidad y el bienestar general de la población.