El pasado fin de semana, la décima edición de la Convención Anual Expo Compositores llevó a cabo un emotivo homenaje a Germán Lizárraga, un destacado referente de la música regional mexicana, quien ha dedicado más de seis décadas a su carrera. La ceremonia se realizó en el Lunario del Auditorio Nacional, donde el clarinetista y líder de Estrellas de Sinaloa fue aclamado por su significativo legado musical, que ha influido profundamente en la evolución de las bandas sinaloenses tradicionales.
Con 87 años de edad y siendo hijo de Don Cruz Lizárraga, fundador de La Banda El Recodo, considerada “La madre de todas las bandas”, Germán ha estado inmerso en la música desde su infancia, lo que lo ha llevado a ser una leyenda viva del género. “El mundo ha cambiado. Cuando yo comencé en 1951, nunca imaginé que estaría celebrando tantos años de carrera. En ese entonces, se decía que la música de banda era para velar muertos y para los borrachos, y miren lo que ha pasado”, comentó Lizárraga en una entrevista.
Durante el evento, el músico interpretó canciones emblemáticas como “Casquillos de mi cuerno” y “Jambalaya”, provocando una ola de nostalgia y aplausos entre los asistentes. La velada también contó con la participación de varios artistas y compositores, tales como Sylvia Zepeda, Raúl Sandoval, King Clave y Carlos Arabia, quienes se unieron al tributo, creando un momento cargado de emoción y respeto hacia Lizárraga.
En una parte significativa de la ceremonia, Alfredo Eduardo Jiménez, nieto de José Alfredo Jiménez, entregó un reconocimiento a Lizárraga en nombre del gremio de compositores, destacando sus contribuciones a la música vernácula mexicana. “Es un honor poder entregarte este premio al ícono de la banda sinaloense. Son tres generaciones de los Jiménez que están contigo, que te respetan y que, con profunda admiración, te celebramos”, expresó Jiménez durante la entrega.
































































