El tiroteo en una iglesia de Mineápolis, Estados Unidos, dejó un saldo trágico de dos menores muertos y varios heridos durante una misa para celebrar el inicio del curso escolar. Este miércoles, el Papa León XIV expresó su profundo dolor por la tragedia, destacando su “profunda tristeza” ante este nuevo acto de violencia.
Un mensaje de condolencias y solidaridad
En un comunicado emitido en inglés, el Papa peruano-estadunidense ofreció “sinceras condolencias” a todos los afectados, haciendo énfasis en “las familias que ahora lloran la pérdida de un hijo”. Asimismo, León XIV elevó sus oraciones por los heridos y por los socorristas, el personal médico y el clero que atienden a las víctimas y a sus seres queridos.
La declaración fue firmada por el cardenal Pietro Parolin, número dos de la Santa Sede, quien también se unió al llamado a la paz mundial que ha promovido el Papa en diversas ocasiones. Resulta alarmante que en un país donde hay más armas de fuego en circulación que habitantes, la tasa de mortalidad por heridas de bala sea la más alta entre los países desarrollados.
La realidad de la violencia armada en EE.UU.
Los tiroteos son un problema persistente en la sociedad estadounidense, un fenómeno que los diferentes gobiernos no han logrado contener. En este contexto, el suceso de Mineápolis se suma a una larga lista de tragedias que reflejan la problemática de la tenencia de armas, un tema que continúa polarizando a la población.
Con más de 14 heridos y un escenario de luto, este ataque no solo ha dejado una huella en la comunidad local, sino que también ha reavivado el debate sobre la seguridad y el control de armas en Estados Unidos. Como ha señalado el Papa, la necesidad de orar por la paz es más urgente que nunca.
Este tiroteo es un recordatorio doloroso de la fragilidad de la vida y la necesidad de un cambio en la percepción y regulación de las armas en la sociedad estadounidense. La comunidad católica y otros grupos de fe se han unido en oración, mostrando una solidaridad que trasciende fronteras.
Con información de AFP, el mensaje del Papa resuena en un momento donde la paz y la seguridad son más necesarias que nunca, haciendo eco en el llamado a la acción y la reflexión frente a la violencia que embarga a muchas comunidades.