La mañana del miércoles, un trágico ataque armado en la Annunciation Catholic Church de Minneapolis resultó en la muerte de dos niños, Harper Moyski, de 10 años, y Fletcher Merkel, de 8, quienes se encontraban participando en una ceremonia religiosa. El incidente dejó además a otros 18 heridos, incluyendo a 15 menores de entre 6 y 15 años y tres adultos mayores de 80.
Detalles del ataque y la identidad de las víctimas
Según informes de la policía local, un hombre armado ingresó al templo y comenzó a disparar indiscriminadamente. El jefe policial, citado por la agencia AP, reveló que el atacante había estado vinculado a la escuela y mostraba “creencias extremas contrarias a la religión”. En una emotiva declaración, Jesse Merkel, padre de Fletcher, pidió que su hijo sea recordado por su carácter y no por la forma en que falleció. “Por favor, recuerden a Fletcher por la persona que fue y no por el acto que terminó con su vida”, expresó Merkel.
Por su parte, la familia de Harper Moyski emitió un comunicado donde la describen como “brillante, alegre y profundamente amada”, destacando la conexión especial que tenía con su hermana pequeña. “Como familia, estamos destrozados y las palabras no pueden captar la profundidad de nuestro dolor”, señalaron.
Reacciones de la comunidad y el llamado a la acción
La tragedia ha suscitado una ola de dolor y solidaridad en la comunidad de Minneapolis, donde se han organizado vigilias en honor a las víctimas. Las banderas en la ciudad ondean a media asta y se guardó un minuto de silencio en el partido de béisbol entre los Minnesota Twins y los Toronto Blue Jays. Los Moyski expresaron su deseo de que la memoria de Harper motive acciones para detener la violencia armada, enfatizando que “ninguna familia debería pasar por este dolor”.
Las autoridades continúan investigando el ataque bajo supervisión federal, mientras los padres de las víctimas esperan respuestas sobre el proceso penal y medidas preventivas. En este contexto, la familia de Fletcher planea crear un fondo de becas en su honor, con la esperanza de que su recuerdo inspire a trabajar por un mundo más seguro y compasivo.
Los esfuerzos por sanar y apoyar a quienes han sufrido esta pérdida son vitales, y Merkel hizo un llamado a los padres a “abrazar hoy a sus hijos y demostrarles cariño”, mientras la comunidad busca fuerzas para avanzar tras esta devastadora tragedia.
