El Ministerio de Hacienda ha desmentido rumores sobre el impacto de la nueva reforma tributaria en la canasta básica familiar, asegurando firmemente que ningún alimento será gravado con el IVA. Esta aclaración surge en un contexto de debate intenso sobre el proyecto de ley que el gobierno de Gustavo Petro planea presentar ante el Congreso de la República el 29 de agosto, con miras a recaudar $26,3 billones y estabilizar las finanzas del país.
Detalles de la reforma tributaria
En un comunicado oficial, la cartera de Hacienda instó a los medios a ceñirse a la ley de financiamiento vigente y evitar la difusión de información errónea. “El @minhacienda les solicita a los medios de información sujetarse al contenido de la ley de financiamiento y no caer en especulaciones ni imprecisiones”, se menciona en el documento. Este Pacto Fiscal busca racionalizar el gasto público y fortalecer programas de inversión social, además de adoptar medidas tributarias que incentiven la inversión y la formalización empresarial.
La presentación de esta reforma coincide con la discusión del Presupuesto General de la Nación (PGN) 2026, que asciende a $556,9 billones. Los recursos obtenidos a través de la reforma, conocida como ley de financiamiento, se destinarían a complementar el presupuesto del próximo año. Si se aprueba, esta iniciativa se convertiría en la más ambiciosa de las últimas dos décadas, superando ampliamente los recaudos de reformas anteriores.
Reacciones y críticas
Durante la presentación de la propuesta del PGN ante las comisiones económicas conjuntas del Congreso, el ministro de Hacienda y Crédito Público, Germán Ávila, defendió la reforma al afirmar que “garantizará no solo la estabilidad financiera del presupuesto de 2026, sino también la de los próximos cinco años”. Ávila advirtió que, si el Congreso no aprueba el proyecto, el gobierno tomará las medidas necesarias para asegurar la estabilidad fiscal y macroeconómica del país.
Las críticas no se han hecho esperar. La senadora Angélica Lozano calificó el monto del presupuesto como “inflado” y consideró que la reforma tributaria es “tan alta que es imposible de aprobar”. Lozano advirtió que el trámite simultáneo del presupuesto y la reforma podría permitir al gobierno expedir el presupuesto por decreto, como ocurrió este año, lo que aumentaría las deudas del Estado.
El primer debate sobre el PGN está programado para el 15 de septiembre, donde se decidirá el monto propuesto de $556,9 billones. Si alguna de las comisiones no acepta la reducción del monto, el Ejecutivo podría decretar la cifra, lo que generaría un impacto significativo en las finanzas nacionales. En el Congreso, sectores de la oposición han propuesto reducir el presupuesto en $40 billones, argumentando que aprobar una cifra mayor podría afectar negativamente la economía del país.
Las propuestas de recorte buscan excluir los $26,3 billones de la reforma tributaria y $13,2 billones por ajustes de ingresos, considerando que existe una brecha de recursos de $39,5 billones para cumplir con la meta de déficit del 6,2% del PIB en 2026. Este contexto resalta la incertidumbre sobre la viabilidad y la sostenibilidad de las medidas fiscales planteadas por el gobierno.
