Julio Chávez, considerado una de las voces más singulares del teatro argentino, está viviendo un momento de gran éxito con la obra La Ballena, que ha colgado el cartel de “No hay más localidades” en la Sala Pablo Picasso del Paseo La Plaza. Este fenómeno teatral, que ha conquistado al público, se trasladará durante la temporada de verano a la provincia de Córdoba y a la ciudad de Mar del Plata, donde se espera repetir el éxito.
Un recorrido por la vulnerabilidad
En una charla íntima con el medio Teleshow, Chávez abordó el tema de la vulnerabilidad y las relaciones interpersonales en su carrera. “El arte es una ocupación complicada y difícil”, comentó, enfatizando que los temperamentos de cada persona, mezclados con las exigencias del medio, pueden generar situaciones tensas. Para él, el trabajo en equipo es fundamental: “Soy un trabajador e intento ser serio en lo que hago”, expresó.
El actor, conocido por su carácter fuerte, admitió que a menudo se siente “profundamente vulnerable” ante la mirada del otro. “Me importa mucho lo que piensen de mí. Cuando el otro no pone la mirada en lo que uno hace, no tiene ningún sentido”, reflexionó. Esta vulnerabilidad, lejos de ser un obstáculo, se convierte en una herramienta en su proceso creativo.
La complejidad de “Charlie”
Chávez interpreta a “Charlie”, un personaje que, según él, es “bien complejo” y cuya historia deja un halo de misterio. “Al terminar la obra, queda la impresión de que lamentas que ese hombre no haya podido, pero al mismo tiempo lo respetas”, comentó. El personaje refleja la lucha interna de muchas personas que enfrentan problemas irreversibles y que a veces no buscan la ayuda necesaria.
Respecto al mensaje de La Ballena, Chávez afirmó que la obra trata sobre el misterio del ser humano, un tema que le apasiona y que busca transmitir a través de su actuación. “Ningún arte puede comprender completamente el misterio que es un ser humano”, enfatizó, mostrando su compromiso con el arte y la autenticidad.
Por último, el actor compartió su experiencia personal con la emoción y la despedida: “Cada vez me cuesta más despedirme de los lugares y de las personas”, reveló. Esto pone de manifiesto su sensibilidad y su conexión con el público, convirtiendo su actuación en una experiencia auténtica y conmovedora.
Con un elenco que incluye a Laura Oliva, Máximo Meyer y Manuela Yantorno, y bajo la dirección de Ricky Pashkus, La Ballena no solo es un éxito en taquilla, sino también un reflejo de la profundidad emocional que puede alcanzar el teatro argentino.
