Una vez más, una estructura de madera considerada sagrada por la comunidad mapuche de Lafken Winkul Mapu ha sido vandalizada en Villa Mascardi, un área que pertenece a Parques Nacionales. Esta vez, los desconocidos pintaron la escultura con aerosol y colocaron una bandera que dice “Aguante Kristina”, en referencia a la ex presidenta Cristina Kirchner, lo que ha generado un fuerte rechazo entre los pobladores locales.
Un conflicto que se arrastra desde 2017
La escultura, que data de una ocupación en 2017 por parte de un grupo de encapuchados durante una reivindicación territorial, ha sido objeto de controversia desde su instalación. En ese momento, la comunidad mapuche levantó la estructura en un predio de Parques Nacionales, lo que llevó a un largo proceso judicial que incluyó un intento de desalojo impulsado por Cristian Larsen, ex presidente de Parques Nacionales.
La justicia había ordenado previamente que la escultura permaneciera en el lugar, a pesar de los esfuerzos de Larsen por retirarla. Recientemente, vecinos de Villa Mascardi informaron sobre el nuevo acto de vandalismo, el cual se suma a varios incidentes similares, donde la estructura ha sido grafiteada en múltiples ocasiones.
Reacciones y decisiones judiciales
La situación ha generado una fuerte respuesta de los habitantes de Villa Mascardi, quienes han expresado su oposición a la presencia de la estructura en tierras públicas. La ex jueza Silvina Domínguez, quien supervisó el desalojo de la comunidad en octubre de 2022, validó un acuerdo en 2023 que reconoce el rewe como sitio sagrado para los mapuches, autorizando a la machi Betiana Colhuan Nahuel a llevar a cabo ceremonias en el lugar.
Sin embargo, la comunidad mapuche y sus defensores consideran que estas acciones son una forma de colonialismo y racismo. La Gremial de Abogados, que ha defendido a los integrantes de la lof en diversos procesos judiciales, ha denunciado el uso desproporcionado de recursos de seguridad para proteger la zona desde el desalojo masivo.
El ex funcionario Larsen ha argumentado que hay razones suficientes para solicitar la remoción de la escultura y ha hecho hincapié en que el uso de recursos para custodiar el área no es justificado. La permanencia de la estructura sigue siendo un tema de intenso debate y controversia en la región.
