El Centro Estatal de Lenguas y Cultura Indígena (CELCI) de la Secretaría de Educación Pública de Hidalgo (SEPH) presentará una revista especial para conmemorar los 90 años de la panadería “Cuelguería Juan Panes”, un verdadero símbolo gastronómico del municipio de Acaxochitlán. Esta acción se enmarca dentro de un esfuerzo por preservar las tradiciones locales y fortalecer la identidad cultural.
Una tradición que trasciende generaciones
El director general del CELCI, Miguel Ángel Ortega Sánchez, destacó que el equipo de la dirección de Investigación ha documentado la rica historia de esta panadería a través de entrevistas, fotografías y testimonios que revelan su importancia cultural y social en la región. “La Cuelga es más que un pan; es una historia contada con harina, sabor e identidad”, afirmó Ortega Sánchez, enfatizando que su legado debe perdurar en el tiempo.
El proyecto editorial cuenta con el respaldo del gobernador Julio Menchaca Salazar y del secretario de Educación Pública de Hidalgo, Natividad Castrejón Valdez, quien también es titular del Instituto Hidalguense de Educación. La publicación busca resaltar el uso del náhuatl de Acaxochitlán junto con el español, presentándose como un material bilingüe que celebra la riqueza lingüística de la zona.
Un símbolo de unidad comunitaria
La Cuelga, un pan ceremonial elaborado durante generaciones, no solo es una delicia gastronómica; también representa un símbolo de identidad y unidad comunitaria. Su presencia es infaltable en celebraciones como cumpleaños, bodas, bautizos y fiestas patronales, donde se entrega como muestra de gratitud y buenos deseos. En Acaxochitlán, se elaboran más de 110 variedades de pan, lo que reafirma su vocación panadera y la riqueza de su tradición.
La revista será presentada el jueves 11 de octubre de 2023 en la Escuela Primaria Indígena 16 de septiembre de Los Reyes de Acaxochitlán, marcando un paso más del CELCI en su misión de difundir las raíces culturales de Hidalgo y promover el uso y la preservación de las lenguas originarias. Esta iniciativa es un claro ejemplo de cómo la gastronomía puede servir como vehículo para mantener vivas las tradiciones y la identidad de un pueblo.
































































