Un tribunal federal de apelaciones de Estados Unidos ha dictado un fallo histórico que anula los aranceles impuestos por el gobierno de Donald Trump, confirmando que carecían de sustento legal. La decisión, emitida el viernes, representa un duro golpe para la política comercial proteccionista del expresidente y establece un precedente importante sobre los límites del poder presidencial en materia comercial.
Detalles del fallo y su significado
La Corte de Apelaciones del Circuito Federal de los Estados Unidos, con una votación de 7 a favor y 4 en contra, reafirmó un fallo previo de una corte inferior que había anulado los aranceles generalizados. Estos impuestos, que se aplicaron a productos como el acero y el aluminio de múltiples naciones, fueron justificados por la administración Trump bajo la Ley de Emergencia Nacional, específicamente la Sección 232 de la Ley de Expansión Comercial de 1962. Sin embargo, el tribunal dictaminó que esta ley no puede usarse para imponer aranceles de forma arbitraria.
El fallo pone en tela de juicio si el presidente tiene la autoridad para utilizar poderes de emergencia destinados a la seguridad nacional para modificar unilateralmente la política comercial del país. La administración Trump argumentó que la dependencia de acero y aluminio extranjeros ponía en riesgo la base industrial de defensa estadounidense, pero críticos sostuvieron que esto era solo un pretexto para implementar una política proteccionista.
Consecuencias del fallo y el futuro legal
A pesar de la contundencia del fallo, los aranceles no se levantarán de inmediato. Se estableció un periodo de gracia que se extenderá hasta mediados de octubre, permitiendo al gobierno actual, que representa los intereses de la administración Trump, presentar un recurso ante la Corte Suprema de Justicia de EE. UU.. Por lo tanto, la batalla legal está lejos de concluir.
En caso de que la Corte Suprema no acepte el caso, el fallo de la corte de apelaciones se mantendría, lo que podría llevar a la anulación definitiva de estos aranceles. Esta situación es un punto crítico para entender el futuro de la política comercial estadounidense y su impacto en el comercio internacional.
Reacción de Trump y el legado de sus aranceles
La respuesta del expresidente Trump no se hizo esperar. A través de su plataforma Truth Social, calificó la decisión como “incorrecta” y un “error judicial”. “¡Todos los aranceles siguen vigentes!”, escribió en mayúsculas, instando a sus seguidores a confiar en que la Corte Suprema revertirá el fallo. Trump defiende con fervor su estrategia, argumentando que los aranceles fueron esenciales para proteger la industria nacional y combatir prácticas comerciales desleales.
Este caso no solo desafía la política comercial de Trump, sino que también limita el uso de poderes de emergencia por parte de futuros presidentes. El tribunal dejó claro que el poder presidencial, aunque amplio, no es ilimitado y debe actuar dentro del marco legal establecido por el Congreso.
Mientras se espera la posible apelación, este fallo ya es considerado un caso de estudio en derecho comercial internacional y una victoria significativa para los grupos empresariales importadores que han litigado contra estas medidas durante años.