Las Brigadas de Al Qasam, el brazo armado de Hamás, han lanzado una advertencia contundente a Israel sobre el costo devastador que tendría una invasión de la ciudad de Gaza. En un comunicado reciente, el vocero del grupo, Abu Obeida, aseguró que los planes de ocupación resultarían en un alto número de soldados israelíes muertos y aumentarían las posibilidades de nuevos secuestros de militares.
Responsabilidad de Israel
En su declaración, Obeida no dudó en culpar al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, por el destino de los rehenes que actualmente retienen. Acusó al gobierno israelí de haber “reducido a la mitad el número de prisioneros enemigos vivos” y de poner en riesgo la desaparición de los cuerpos de los cautivos. Esta amenaza surge en un contexto tenso, luego de que Israel rechazara una tregua propuesta por Hamás.
Desde el ataque de octubre de 2023, que dejó más de 1,200 muertos, Hamás mantiene cautivos a aproximadamente 50 personas. Las autoridades israelíes estiman que solo una veintena de ellos todavía están con vida. La ofensiva israelí que ha continuado durante los últimos 22 meses ha tenido un saldo trágico: al menos 63,025 palestinos han muerto y más de 159,000 han resultado heridos, según datos del Ministerio de Salud de Gaza.
La estrategia de Hamás
Al Qasam ha empleado la presión psicológica como parte de su estrategia, utilizando tácticas de propaganda para mantener la atención sobre los rehenes. En abril, difundieron un video que mostraba el rescate de un rehén israelí, supuestamente herido en un bombardeo, con el mensaje final “El tiempo se agota”, enfatizando la constante amenaza que enfrentan los cautivos.
La realidad es que esta situación está lejos de resolverse. La tensión en la región continúa en aumento, con cada lado preparándose para un enfrentamiento que podría tener consecuencias devastadoras para ambos. La comunidad internacional observa con preocupación, a la espera de una solución que parece cada vez más lejana.