El Gobierno de Israel festejó el anuncio de que la misión de cascos azules de la ONU en el sur de Líbano, conocida como FINUL, comenzará su retirada a finales de 2026. Este hecho se considera un hito significativo para Israel, que ha sido un crítico constante de la misión, catalogándola como un fracaso rotundo.
Decisión del Consejo de Seguridad
El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó por unanimidad la extensión de la misión solo hasta el 31 de diciembre de 2026, cuando se iniciará un proceso de retirada que deberá completarse en un año. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel subrayó que la FINUL no ha logrado impedir el crecimiento de Hizbollah en la región, criticando la postura laxa de la misión hacia la milicia chiíta.
El comunicado del Ministerio destaca que esta decisión de retirar las tropas es correcta y que contribuirá a la estabilidad regional. Además, se enfatiza que el Gobierno de Líbano debe aprovechar esta oportunidad para ejercer su soberanía plenamente.
Presión de Estados Unidos y la historia de la FINUL
La resolución que pone fin a esta misión, que ha operado bajo diferentes nombres desde 1978, ha sido impulsada principalmente por la presión de Estados Unidos. Fuentes del Consejo de Seguridad indicaron que el Gobierno libanés había solicitado una renovación de un año a partir del 1 de septiembre, pero la administración de Donald Trump insistió en que la misión había cumplido su objetivo y debía terminar.
Estados Unidos intentó limitar el último año de la misión a solo doce meses, sin embargo, miembros del Consejo, como Francia, argumentaron que era necesario dar más tiempo al Gobierno libanés para cubrir el vacío que dejaría la FINUL. Finalmente, se acordó extenderla solo cuatro meses más.
Israel agradeció el apoyo de Estados Unidos, en especial el del secretario de Estado, Marco Rubio, cuya intervención fue crucial para lograr este resultado.
Según la resolución, la FINUL comenzará su repliegue y retirada de manera ordenada entre el 31 de diciembre de 2026 y durante un año, con el objetivo de que el Gobierno libanés asuma la responsabilidad total de la seguridad en el sur del país. Durante este período de transición, la FINUL, que actualmente cuenta con cerca de 700 militares españoles, deberá garantizar la seguridad y los servicios para su personal, que supera los 10,000 miembros.
También se espera que contribuya a la protección de civiles y a la entrega de asistencia humanitaria, según sus capacidades. Además, la resolución obliga al Gobierno de Israel a retirarse al sur de la Línea Azul, la frontera no oficial entre ambos países, aunque el Ministerio de Exteriores israelí no se ha pronunciado sobre este aspecto en su comunicado.
