La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha lanzado una grave advertencia sobre el Mundial 2026 de la FIFA, que se llevará a cabo en México, Estados Unidos y Canadá, al señalar que el torneo está en riesgo de verse afectado por posibles amaños de partidos y apuestas ilegales, actividades que podrían ser controladas por el crimen organizado. Este mensaje proviene de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), que destaca la necesidad de tomar medidas preventivas ante estas amenazas.
Riesgos latentes en el Mundial
El coordinador del Programa para Salvaguardar el Deporte de la Corrupción y Delitos Económicos de la UNODC, Ronan O’Laoire, ha declarado que el riesgo de amaños de partidos “está ahí”, subrayando que aunque las probabilidades de que sucedan son bajas, no se pueden descartar. “Es un riesgo muy bajo, pero está presente, y debemos actuar para mitigarlo”, afirmó O’Laoire, enfatizando la importancia de estar preparados para prevenir cualquier eventualidad que pueda empañar el torneo más importante del fútbol mundial.
La UNODC considera que el Mundial 2026 representa una oportunidad crucial para reforzar las medidas contra estas prácticas ilegales, enfocándose tanto en la prevención como en la investigación y erradicación de las mismas. La realidad es que el impacto de un amaño de partidos sería enorme, lo que hace aún más urgente la implementación de estrategias efectivas.
Colaboración con la FMF
En este contexto, el Secretario General y Director Jurídico de la Federación Mexicana de Fútbol (FMF), Iñigo Riestra, mencionó que, aunque aún no se ha presentado una iniciativa formal, se están llevando a cabo capacitaciones con futbolistas, clubes y otros actores clave para contrarrestar amaños y apuestas ilegales durante el evento. Este trabajo proactivo es vital para asegurar la integridad del torneo y la confianza de los aficionados.
El Mundial de la FIFA está programado para iniciar el 11 de junio de 2026, con un partido inaugural que se jugará en el icónico Estadio Azteca, ubicado en la Ciudad de México. La expectativa es alta, no solo por el fútbol, sino por el impacto que tendrá en la economía y la imagen de los países anfitriones.
El llamado de la ONU y la FMF es claro: es necesario actuar de manera conjunta y decidida para salvaguardar la esencia del fútbol y garantizar un Mundial limpio y transparente. La colaboración entre estas entidades es fundamental para enfrentar el riesgo del crimen organizado y proteger el deporte que apasiona a millones.