La Fiscalía General del Estado de Baja California ha dictado prisión preventiva para los agresores del periodista Jorge Heras, quienes fueron identificados como Hugo Alfredo “N” y Hernán “N”. La decisión se tomó tras una audiencia que duró aproximadamente nueve horas, donde se presentaron pruebas contundentes sobre los delitos de lesiones calificadas, amenazas y pandillerismo con agravante.
Detalles del caso de agresión
El ataque contra Jorge Heras ocurrió el 26 de agosto, cuando el periodista se dirigía a la Casa Productora Creala, donde realiza su noticiero matutino “Ciudad Capital”. Las investigaciones preliminares indican que Hugo Alfredo, quien es policía municipal y estaba asignado como escolta de un empresario de la construcción, condujo el vehículo utilizado por los agresores, mientras que Hernán participó directamente en la golpiza.
Es notable que el tercer detenido, Manuel “N”, aún no ha sido vinculado a proceso, aunque tiene antecedentes penales por homicidio en grado de tentativa. La jueza consideró que el riesgo de fuga de Hugo Alfredo, quien no tiene arraigo en la región, justificaba su encarcelamiento, especialmente tras el hallazgo de armas en su domicilio en Residencial Madrid.
Impacto en la libertad de expresión
La gobernadora Marina del Pilar condenó la agresión y aseguró que la Fiscalía se encargará del caso, subrayando la importancia de proteger la libertad de expresión en el estado. Jorge Heras resultó con lesiones visibles, incluyendo golpes en la nariz y hematomas en el cuerpo, lo que ha sido interpretado como un ataque directo a la labor periodística en la región.
La agresión ha tenido repercusiones en el medio local, ya que la Casa Productora Creala se vio obligada a cerrar sus puertas, afectando la producción de varios programas informativos y dejando sin trabajo a periodistas como Eduardo Villa Lugo, conocido en el estado. Esta situación ha sido condenada por diversas organizaciones, que ven en este acto un intento de censura.
La próxima audiencia de vinculación a proceso de los imputados está programada para el 3 de septiembre, donde se espera que la Fiscalía continúe esclareciendo los motivos detrás del ataque. La comunidad periodística permanece atenta, ya que este caso resalta la creciente violencia contra comunicadores en México, un tema que ha generado protestas en diversas partes del país.