Rusia y China han unido fuerzas en contra de las sanciones consideradas “discriminatorias” que afectan el comercio mundial, obstaculizando el desarrollo socioeconómico, según declaraciones de Vladimir Putin a la agencia oficial china Xinhua. Durante una entrevista, el presidente ruso enfatizó que ambos países continuarán trabajando para reducir las barreras comerciales entre ellos.
Visita de Putin a China
Putin estará en China desde el domingo hasta el miércoles, en un viaje que el Kremlin ha catalogado como “sin precedentes”. Su agenda incluye la participación en una cumbre de dos días de la Organización de Cooperación de Shanghái en la ciudad portuaria de Tianjin. Posteriormente, se trasladará a Pekín para reunirse con el presidente chino, Xi Jinping, y participar en un importante desfile militar que conmemora el fin de la Segunda Guerra Mundial.
“La cooperación económica y la colaboración comercial e industrial entre nuestros países están avanzando en múltiples ámbitos”, declaró Putin, quien también mencionó que discutirán nuevas perspectivas para intensificar la cooperación en beneficio de ambos pueblos.
Consecuencias de las sanciones económicas
Esta visita, que es la primera de Putin desde mayo de 2022, llega en un momento crítico, ya que busca revertir la desaceleración del comercio bilateral. Desde que las naciones occidentales rompieron relaciones con Rusia tras la invasión a Ucrania, China ha desempeñado un papel crucial al adquirir petróleo ruso y exportar productos como automóviles y aparatos electrónicos, lo que ha llevado el comercio bilateral a un récord de 245,000 millones de dólares en 2024.
En 2022, Putin y Xi formalizaron una asociación estratégica “sin límites”, y desde entonces se han reunido más de 40 veces. Esta relación se ha vuelto aún más relevante en el contexto de las tensiones globales y la búsqueda de alternativas a las sanciones impuestas por Occidente.
La realidad es que la colaboración entre Rusia y China no solo busca fortalecer sus respectivas economías, sino también representar un desafío a las dinámicas de poder establecidas en el comercio mundial. Con cada encuentro, ambos líderes refuerzan su compromiso de colaborar en un panorama internacional cada vez más complejo.
