Un trágico tiroteo ocurrió el 27 de agosto de 2025 en la Iglesia Católica de la Anunciación y su escuela, ubicada al sureste de Minneapolis, Minnesota, dejando un saldo de al menos tres muertos, incluyendo al agresor, y alrededor de 20 heridos. Este evento tuvo lugar durante una misa escolar matutina, justo dos días después del inicio del ciclo escolar en esta institución privada que alberga aproximadamente 395 estudiantes.
Detalles del suceso
Las autoridades de Minneapolis confirmaron que el ataque se llevó a cabo por un hombre vestido de negro que irrumpió en la ceremonia religiosa. En consecuencia, Children’s Minnesota, un hospital pediátrico de traumatología, reportó la atención de cinco niños heridos, mientras que Hennepin Healthcare, reconocido por tener el departamento de urgencias más grande del estado, también atendió a varios pacientes afectados por este tiroteo. Las autoridades aseguraron que no existe una amenaza activa para la comunidad y pidieron a la población mantenerse alejada del área para facilitar las labores de rescate.
El tiroteo ha conmocionado a la comunidad local, que aún se encuentra en shock tras este acto de violencia en un lugar que debería ser un refugio de paz. El presidente Donald Trump manifestó a través de su red social Truth Social que ha sido “completamente informado” sobre la tragedia y que el FBI ya se encontraba en la escena del crimen. Asimismo, el gobernador de Minnesota, Tim Walz, expresó su consternación y sus oraciones por los niños y maestros afectados en su primera semana de clases.
Impacto en la comunidad escolar
Este suceso se produce en un contexto donde la violencia armada ha sido un tema recurrente en Estados Unidos, lo que genera incertidumbre y miedo en las comunidades educativas. La Iglesia Católica de la Anunciación, que se encuentra conectada con la escuela, representa un pilar importante para muchas familias en la zona, y este ataque desafía la sensación de seguridad que deberían experimentar en un entorno escolar.
La realidad es que, a medida que la comunidad intenta sanar, se plantea la necesidad de un diálogo más amplio sobre la seguridad en las escuelas y las posibles medidas que deben implementarse para prevenir que hechos como este se repitan. Sin duda, la atención se centrará en cómo las autoridades responderán a esta crisis y qué pasos tomarán para garantizar la seguridad de los estudiantes en el futuro.
