La informalidad laboral en México alcanzó cifras alarmantes al cerrar julio de 2025, con 34.1 millones de trabajadores en esta situación, una marca histórica que no se había registrado desde que existen datos. Esta tendencia creciente, que ha sido constante cada mes del año, refleja una crisis que afecta profundamente la economía del país y el bienestar de millones de mexicanos.
Un panorama preocupante
Según datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), en los primeros siete meses de 2025 se sumaron 2.3 millones de trabajadores a la informalidad, lo que significa que cada vez más personas laboran sin acceso a prestaciones, seguridad social o el cumplimiento de obligaciones fiscales. Este fenómeno es inédito, ya que desde enero de 2005, cuando comenzaron los registros, no se había visto un incremento continuo en todos los meses del año.
La situación se agrava al observar que, en comparación con el cierre de 2024, el país perdió 812 mil 519 trabajadores formales, pasando de 27 millones 494 mil 234 a 26 millones 681 mil 715 en julio de este año. El empresario Jorge Dávila Flores ha señalado que esta migración hacia la informalidad se debe principalmente al aumento de los costos laborales derivados de las recientes reformas laborales.
Condiciones de trabajo en México
De acuerdo con los datos más recientes, solo 43.9% de los trabajadores en julio laboró en condiciones formales, es decir, 26.7 millones, mientras que el 56.1% restante, equivalente a 34.1 millones, se desempeñó en la informalidad. De estos, 18.1 millones trabajaron en establecimientos no registrados, mientras que 16.0 millones lo hicieron en entidades económicas que no otorgaron prestaciones ni seguridad social.
Resulta curioso que, a pesar de las reformas que se esperaban para mejorar las condiciones laborales, muchas micro, pequeñas y medianas empresas han optado por salir del marco formal, lo que indica un cambio drástico en la dinámica laboral del país. Esta situación no solo perjudica a los trabajadores, sino que también representa un reto significativo para el desarrollo económico de México.
La realidad es que el crecimiento de la informalidad laboral es un problema que requiere atención urgente, pues las implicaciones a largo plazo podrían ser devastadoras tanto para la economía como para el bienestar social. Las autoridades y los empresarios deben encontrar soluciones efectivas que frenen esta tendencia y ofrezcan un futuro más estable a los trabajadores mexicanos.