La realidad es que el regreso a clases ha abierto un abanico de oportunidades para muchas mujeres emprendedoras en México, quienes han encontrado en el forrado de libros y cuadernos una forma de generar ingresos. Este servicio, cada vez más solicitado por padres de familia, se ha popularizado rápidamente a través de redes sociales como Facebook, donde se ofrecen diferentes opciones para facilitar la tarea de preparar el material escolar.
Una necesidad creciente
Con la llegada del nuevo ciclo escolar, muchas escuelas de nivel básico exigen que los estudiantes presenten sus cuadernos y libros debidamente forrados. Esto incluye desde el encuadernado hasta el uso de materiales específicos como papel lustrina y Contac. Ante esta exigencia, no son pocos los padres que, por falta de tiempo o habilidades, optan por contratar a personas que ofrezcan estos servicios a cambio de un pago razonable. Los costos son bastante accesibles, comenzando desde 25 pesos por cuaderno profesional, 20 pesos por cuaderno italiano y 18 pesos por libro con papel Contac.
Además, otros servicios como el margen de 100 hojas se ofrecen a 30 pesos, mientras que las etiquetas y la enumeración de hojas tienen un costo de 5 pesos y 15 pesos, respectivamente. Esto ha llevado a que más de uno se considere “encantado” de pagar por un servicio que ahorra tiempo y esfuerzo.
El valor de la comunidad
La tendencia no solo beneficia a los padres, sino que también representa una oportunidad económica para muchas mujeres que, en su mayoría, son madres que buscan contribuir al ingreso familiar. Este tipo de emprendimiento no solo ayuda a cubrir una necesidad práctica, sino que también fomenta un sentido de comunidad y apoyo entre las familias. La paciencia y el tiempo que requiere el forrado de libros y cuadernos, dependiendo del número de hijos y materiales, hace que la opción de contratar a alguien se vuelva aún más atractiva.
En un contexto donde el regreso a clases puede ser estresante, estas emprendedoras se convierten en un verdadero “salvavidas” para los padres, permitiéndoles enfocarse en otras tareas y dejar el trabajo manual a manos expertas. La clave está en la oferta y la demanda, y este año, la demanda ha crecido considerablemente.
Sin duda, el inicio del ciclo escolar ha puesto de manifiesto cómo las necesidades diarias pueden transformarse en oportunidades de negocio, creando un círculo virtuoso que beneficia a todos. Como mencionamos, el forrado de libros no es solo una tarea, es un espacio donde la creatividad y la necesidad se encuentran, generando un impacto positivo en la economía local.