La Parroquia de la Natividad en Atlixco sufrió un robo que la dejó sin luz al despojarla de tres reflectores, mientras que un cuarto quedó en mal estado. Este acto delictivo fue denunciado por el vicario parroquial, José Manuel Tobón, quien expresó su indignación ante la falta de seguridad en pleno centro de la ciudad.
Impacto del robo en la comunidad
El robo representa una pérdida significativa para la iglesia, ya que los costos de reposición de los reflectores oscilan entre 4,000 y 5,000 pesos. Tobón mencionó que las limitadas donaciones de los feligreses han dificultado la situación financiera de la parroquia, ya que actualmente no hay muchas bodas, bautizos ni limosnas durante las misas, cuyos costos mínimos apenas cubren los gastos operativos.
El vicario lamentó la circunstancia de que, a pocos días de la celebración de la Divina Infantita, el espacio se encuentre oscuro. Aunque hay lámparas en el zócalo, la iluminación de los reflectores creaba un ambiente más atractivo, especialmente con los angelitos que adornaban la plaza.
Demandas de apoyo y seguridad
Ante esta situación, Tobón hizo un llamado a la presidenta municipal, Ariadna Ayala, y al área de seguridad pública, cuestionando la posibilidad de que, en una zona tan concurrida como el zócalo, se produzcan robos sin que haya detenidos. Aunque no presentó una denuncia formal debido a la falta de factura de los reflectores robados, indicó que hay personas dispuestas a hacer donativos para adquirir nuevos equipos.
Este incidente pone de manifiesto la creciente preocupación por la seguridad en espacios públicos y religiosos en México, un tema que requiere atención inmediata para proteger el patrimonio cultural y espiritual de las comunidades. La realidad es que el robo no solo afecta a la iglesia, sino a todos los feligreses que buscan un lugar seguro para sus celebraciones.