La Parroquia de la Natividad en Atlixco sufrió un robo que la dejó sin luz, tras la sustracción de tres reflectores que iluminaban su fachada. Esto no solo representa una pérdida económica significativa de entre 4,000 y 5,000 pesos, sino que también afecta la imagen y ambiente de un lugar que se prepara para la fiesta de la Divina Infantita.
Impacto en la comunidad
El vicario parroquial, José Manuel Tobón, expresó su indignación al señalar que estos robos son un reflejo de una problemática mayor en la zona, donde otros templos, como el de San Félix Papa, también han sido blanco de delincuentes. Llama la atención que, a pocos días de iniciar las festividades, la parroquia se encuentre en esta situación, ya que los reflectores no solo eran decorativos, sino que brindaban seguridad y calidez a los feligreses.
La situación económica de la parroquia es crítica; según Tobón, hay una escasez de donaciones y limosnas, lo que dificulta el mantenimiento de las instalaciones. A pesar de que las misas tienen un costo mínimo de 3,000 a 4,000 pesos, apenas logran cubrir los gastos básicos. “Ahora las misas son escasas y la comunidad no ha podido contribuir como antes”, comentó el vicario.
Solicitan apoyo de autoridades
Tobón hizo un llamado a la presidenta municipal, Ariadna Ayala, y al área de seguridad pública, cuestionando cómo es posible que en pleno centro de Atlixco haya tanto robo sin que se registren detenciones. Aunque no se presentó una denuncia formal por la falta de factura de los reflectores, el vicario aseguró que hay personas generosas que están dispuestas a donar para reponer lo robado.
El robo no solo oscurece físicamente la parroquia, sino que también empaña el espíritu de la comunidad en un momento que debería ser de alegría. “La iluminación de los angelitos que adornan el zócalo era un símbolo de esperanza y celebración, ahora todo se ve sombrío”, lamentó Tobón.
Este incidente pone de manifiesto la creciente inseguridad que viven muchas comunidades en México, donde no solo se roban objetos materiales, sino que se vulnera la esencia y el espíritu de los lugares que son refugio para la fe de muchos.
