Senadores de la oposición han exigido la apertura de una investigación sobre las donaciones recibidas por el presidente del Senado, Gerardo Fernández Noronha, las cuales habrían sido utilizadas para adquirir una casa en Tepoztlán, Morelos, con un valor de 12 millones de pesos. Esta situación ha levantado serias sospechas, ya que, como servidor público, está prohibido recibir donativos en efectivo.
Irregularidades en las donaciones
Según la información publicada por Reforma en su edición del viernes, en solo ocho meses de 2025, el senador ha acumulado donativos ilegales por alrededor de 500 mil pesos. El senador Clemente Castañeda, coordinador de la bancada de Movimiento Ciudadano, subrayó que si se comprueba la recepción de estas donaciones, se trataría de una irregularidad que debe ser investigada por el órgano interno de control del Senado.
“Todos los servidores públicos tienen la obligación de presentar declaraciones patrimoniales, las cuales están sujetas al escrutinio público”, afirmó Castañeda, añadiendo que la adquisición de bienes debe ser transparentada. Aunque no se sabe si los fondos recaudados son suficientes para la compra de la casa, es vital aclarar la situación.
Demandas de transparencia
Por su parte, el senador Ricardo Anaya, líder de la bancada del Partido Acción Nacional (PAN), exigió “transparencia total” respecto a la adquisición de la vivienda por parte de Fernández Noronha. “Es fundamental que se conozcan los términos exactos del crédito y que él transparente sus ingresos para que las autoridades competentes puedan determinar si hay alguna irregularidad”, comentó Anaya.
Anaya insistió en que Fernández Noronha tiene derecho a comprar una casa, pero al ser un servidor público, debe demostrar un ejercicio de transparencia total sobre el origen de los recursos involucrados en la transacción.
El senador Ángel García Yáñez, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), recordó que por ley, ningún senador puede recibir donaciones debido a su condición de servidores públicos. “De comprobarse que ha recibido donaciones, debe ser sancionado, pero también debe existir una denuncia formal”, concluyó.
La situación en torno a las donaciones a Fernández Noronha pone de manifiesto la necesidad de una mayor regulación y vigilancia en el financiamiento de los servidores públicos, un tema que sigue generando debate en el ámbito político mexicano.
