En una manifestación que dejó claro el descontento de la comunidad, pobladores de Tepoztlán, Morelos, se congregaron ayer frente a la casa del senador de Morena, Gerardo Fernández Noronha, exigiendo la restitución de un terreno que consideran comunal. La propiedad, de mil 200 metros cuadrados y valorada en 12 millones de pesos, fue adquirida por el legislador a través de un crédito, una acción que los habitantes defienden como ilegal.
La protesta y sus reclamos
Los manifestantes gritaron consignas como “¡Tepoztlán es comunal! ¡Ya basta de fraudes y corrupción! ¡Fuera Noronha!” frente a “La casa del silencio”, un nombre que resuena irónicamente entre los presentes. Un hombre mayor, parte de los inconformes, enfatizó que “aquí no se puede vender y no se puede traspasar si no es por acuerdo de asamblea de los comuneros”. Cartulinas que decían “Esta propiedad es comunal” y “Noronha no eres bienvenido” adornaban la protesta, reflejando la indignación colectiva.
La situación se complica al considerar que el senador, quien hasta hace poco vivía en una vecindad del Centro Histórico, ha afirmado que su compra fue legítima. Sin embargo, los pobladores cuestionan la veracidad de su adquisición, argumentando que un banco no podía haber otorgado un crédito para un terreno comunal sin la aprobación adecuada.
Cuestionamientos legales
El asesor legal de la Asamblea de Bienes Comunales, Carlos Rojas Almazán, expresó sus dudas sobre la legalidad del préstamo que recibió Noronha. “O sacaron la escritura de manera irregular, o la obtuvieron con un notario que se prestó. No debe de existir escritura de ese terreno”, dijo enfáticamente. Por su parte, el Banco Inmobiliario Mexicano (BIM) confirmó que no se otorgan créditos sobre propiedades en zona de tierras comunales.
Además, el abogado especializado en litigios inmobiliarios, José Luis Carriles, recordó que los programas de crédito para tierras comunales solo benefician a los miembros del ejido, lo que añade más presión sobre la situación del senador.
Tras la manifestación, Noronha rechazó las acusaciones, afirmando que la casa tiene escrituras y que “bajo esa lógica todo el valle de Atongo pertenece al pueblo”. Sin embargo, su respuesta no ha logrado calmar la inquietud de los tepoztecos.
La postura de la gobernadora
La Presidenta Claudia Sheinbaum evitó pronunciarse sobre el tema, y por segundo día consecutivo, se centró en defender a Noronha de lo que calificó como “linchamiento mediático”, especialmente después de la agresión de Alejandro Moreno en el Congreso. La mandataria expresó su solidaridad hacia el senador, lo que ha provocado más críticas y cuestionamientos sobre la administración actual.
La situación en Tepoztlán se ha convertido en un punto de tensión no solo por la defensa del territorio comunal, sino también por las implicaciones de corrupción que podrían estar surgiendo en la adquisición de propiedades por parte de figuras políticas. La comunidad espera una respuesta clara y justa que respete sus derechos y la legalidad de sus tierras.