El streamer peruano Furrey, cuyo nombre real es Antonio Crespo Galán, enfrenta una dura realidad tras un violento accidente que lo dejó en cuidados intensivos y lo convirtió en víctima de un indignante robo. Mientras se encontraba inconsciente tras ser atropellado en la avenida Nicolás Arriola, en La Victoria, un ladrón se llevó su mochila con documentos, tarjetas y objetos personales, lo que ha generado una profunda indignación en el creador de contenido.
Un robo durante la adversidad
Todo comenzó a inicios de julio, cuando Furrey fue atropellado y requirió varios días de atención médica en la Unidad de Cuidados Intensivos, luchando por su vida. Sin embargo, la sorpresa y el dolor aumentaron al enterarse que alguien aprovechó su estado para robarle. “Tuve que sacar otro DNI por el *** que se le ocurrió robarse mi mochila estando inconsciente en la pista”, escribió Furrey en sus redes sociales, mostrando su frustración junto a una imagen de su nuevo pasaporte.
El drama no terminó ahí. Al revisar sus cuentas bancarias, Furrey se dio cuenta que el ladrón también utilizó sus tarjetas de crédito para hacer compras en supermercados y restaurantes, algo que él mismo documentó en una serie de publicaciones. “Para que vean qué hizo con una de mis tarjetas mi causa. Le invité el chifa y su supermercado de la semana, al parecer”, bromeó con ironía, evidenciando la desfachatez del delincuente.
El proceso de recuperación
Esta amarga experiencia ha dejado a Furrey visiblemente afectado, quien no dudó en compartir con sus seguidores lo complicado que ha sido recuperar la normalidad. “Pierdo la esperanza en el ser humano”, confesó en una de sus publicaciones más sinceras. A pesar de la adversidad, el streamer ha encontrado apoyo en su comunidad, quienes le han brindado mensajes de aliento durante su convalecencia.
“Cada cosa que ha pasado o comentarios que leo me hace perder esperanza en el ser humano, pero por acá solo me llega tanto amor de ustedes que de verdad la recupero, gracias a todos de verdad”, escribió emocionado. En sus recientes publicaciones, muestra señales de mejora, informando sobre su avance en el tratamiento, que está bajo constante supervisión médica.
Conocido por su trabajo en el canal Todo Good, Furrey, de 28 años, ha expresado cuánto extraña su rutina diaria frente a las cámaras. Aunque el accidente y el robo lo han marcado profundamente, su enfoque está en regresar fortalecido y más motivado.
La esposa de Furrey, Giselle Minchola, también ha alzado la voz. Días después del accidente, denunció públicamente el robo de todas sus pertenencias mientras su esposo luchaba por su vida. Los delincuentes no solo sustrajeron su mochila y billetera, sino que vaciaron sus cuentas bancarias, dejando un impacto devastador en su situación.
Minchola, médico cirujano, utilizó las redes sociales para visibilizar esta tragedia, agradeciendo el apoyo que han recibido: “No se imaginan lo mucho que me ayudan sus mensajes. Los queremos mucho”, expresó, conmovida ante las muestras de solidaridad de sus seguidores.
La historia de Furrey es un recordatorio de la vulnerabilidad ante la violencia y la importancia de la comunidad en momentos de crisis. Con el apoyo de sus seguidores, espera no solo recuperarse físicamente, sino también restaurar su fe en la humanidad.