El presidente de Colombia, Gustavo Petro, envió un emotivo mensaje de apoyo a la flotilla Global Sumud, que partió de Barcelona, España, con destino a Gaza, en un esfuerzo por enviar la mayor ayuda humanitaria a Palestina hasta la fecha. La salida de la flotilla se produce en un contexto de creciente tensión diplomática entre Palestina e Israel, lo que hace que la misión sea aún más significativa.
Un mensaje de solidaridad y convicción
A través de su cuenta de X, Petro compartió una carta en la que destaca la importancia de la solidaridad internacional con el pueblo palestino. “Desde Colombia, una tierra marcada por la resistencia y la esperanza, les envío un sentido abrazo de solidaridad a quienes, desde diferentes rincones del mundo, se preparan para zarpar hacia Gaza en los próximos días”, escribió el mandatario.
En su mensaje, el presidente subrayó que la decisión de embarcarse en esta aventura no es impulsada por el romanticismo, sino por una profunda convicción de que la paz es un objetivo universal. “Lo he dicho antes y lo repito hoy: si Palestina muere, toda la humanidad muere con ella”, enfatizó.
El peso de la historia y el compromiso ético
Petro recordó que el sufrimiento provocado por la guerra es una experiencia que Colombia comprende bien. “Sé que no es fácil. Veo que la decisión de embarcarse en esa flotilla no es ni romántica ni aventurera; nace de una convicción profunda”, expresó.
El presidente también mencionó que el silencio ante el genocidio es otra forma de complicidad, haciendo eco de la historia de Colombia y su lucha constante contra la violencia. “Lo que ustedes emprenden no es solo un viaje marítimo; es un grito ético, una demostración de que la solidaridad puede cruzar los mares cuando las fronteras se cierran”, añadió.
En una clara muestra de apoyo, Petro aseguró que los participantes de la flotilla no están solos y que Colombia se mantendrá firme en su respaldo. “Desde esta orilla, en nombre de un pueblo que también ha sufrido los golpes de la guerra, les enviamos fuerza, les enviamos palabras, les enviamos vida”, concluyó su mensaje.
Finalmente, el presidente anheló que el mensaje de la flotilla sea escuchado globalmente, afirmando: “Gaza no está sola. Palestina no está sola. La humanidad ya no puede callar”. Su carta culminó con un deseo de seguridad para el viaje, evocando la esperanza de que la paz no sea solo un anhelo, sino una obligación colectiva.