Morelia, Michoacán.- El Instituto Nacional Electoral (INE) en Michoacán, a través de su vocal ejecutivo, David Alejandro Delgado Arroyo, ha expresado su preocupación por el desgaste laboral extremo que podría generar la elección concurrente de 2027, donde se llevarán a cabo comicios federales, locales y judiciales simultáneamente. Este escenario podría poner en riesgo no solo la eficiencia de los procesos electorales, sino también la salud física y emocional del personal involucrado.
Desafíos operativos en la elección concurrente
Delgado Arroyo advirtió que la complejidad de la elección judicial, que exige iniciar el cómputo a partir de las 18:00 horas el día de la votación, en paralelo con el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), podría resultar en jornadas laborales agotadoras y sin descanso. “¿Qué hacemos primero?”, cuestionó, reflejando la confusión que podría reinar en el personal del INE durante esos días críticos.
Este llamado a la atención no es menor, ya que el personal del INE ya enfrenta cargas de trabajo intensas durante los procesos electorales ordinarios. Una elección que involucre tres niveles de comicios aumentaría la presión de manera sin precedentes. “¿Qué tipo de desgaste y hasta de hostigamiento laboral significaría para el personal del instituto tantos días sin dormir?”, se preguntó Delgado Arroyo, enfatizando la gravedad de la situación.
Impacto de la falta de claridad legislativa
El vocal ejecutivo también recordó las tensiones operativas que han surgido en elecciones anteriores debido a la simultaneidad de tareas, como la captura del PREP y la organización de cómputos distritales. Esta problemática se multiplicaría con la inclusión de la elección judicial en 2027. La falta de claridad legislativa en la organización de estos comicios es un factor que agrava la situación, poniendo en riesgo no solo la eficacia del proceso, sino también el bienestar del personal electoral en Michoacán y en el resto del país.
La realidad es que el INE necesita urgentemente establecer protocolos claros y recursos adecuados para enfrentar el reto que representará la elección concurrente de 2027, garantizando así no solo el buen funcionamiento de las elecciones, sino también la salud y el bienestar de quienes se encargan de hacerlas posibles.
