En un acto público celebrado en Bucaramanga, el presidente colombiano Gustavo Petro volvió a abordar la polémica sobre el aferrarse al poder, afirmando que su única intención es construir un proyecto político diferente. Durante su discurso, enfatizó: “A mí no me interesa el poder ni perpetuarme, siempre he creído que los adictos al poder terminan en la tristeza de la soledad”. Estas declaraciones surgen en un contexto donde las críticas a su gestión durante más de tres años han aumentado.
Reflexiones sobre el poder y la soledad
Petro, con un tono emotivo, agregó que los dirigentes que buscan aferrarse al poder “terminan en una hacienda donde lo dejan en solitario, o en una cama fría sin compañía”. El mandatario insistió en que su objetivo es forjar una historia sin violencia, manifestando su deseo de evitar que Colombia sea recordada por genocidios y masacres.
Adicionalmente, el presidente también se refirió a la situación de la reforma pensional, que ha sido uno de sus proyectos más destacados. “Han retenido la ley aprobada por el Congreso dos veces, porque indudablemente existen intereses que no permiten que la ley la firme el presidente este año”, declaró Petro, sugiriendo que algunos sectores intentan posponer su implementación hasta las elecciones de 2026.
Tensiones con la Corte Constitucional
Las relaciones entre Petro y la Corte Constitucional han estado marcadas por tensiones. Recientemente, el presidente criticó al magistrado Jorge Enrique Ibañez, insinuando que actuaba con “odio ideológico”. En respuesta, Ibañez emitió un auto judicial en el que calificó las declaraciones de Petro como “ajenas al deber de colaboración armónica” entre las ramas del poder público. Este choque subraya las dificultades que enfrenta el gobierno para avanzar en su agenda legislativa.
A pesar de que la Cámara de Representantes aprobó un acta para subsanar errores en el trámite legislativo de la reforma pensional, el proyecto aún debe ser analizado por el alto tribunal. La aprobación de otra acta clave es necesaria para asegurar la legalidad del proceso.
Preocupaciones sobre una posible constituyente
En medio de estas tensiones, sectores de oposición han manifestado preocupaciones sobre la posibilidad de que Petro busque prolongar su influencia mediante una asamblea nacional constituyente, que podría reformar la Constitución y eliminar la prohibición de reelección. En respuesta, el 12 de junio, Petro aseguró: “Cuando se instale la constituyente, no seré presidente de Colombia”, aclarando que, si el pueblo lo desea, podría participar como ciudadano y no como mandatario.
Así, el presidente reiteró que su objetivo es garantizar un cambio social significativo, incluso más allá de su mandato, para consolidar iniciativas como la reforma pensional y las políticas de desarrollo social y territorial. La realidad es que el futuro político de Colombia y la viabilidad de sus reformas dependerán de cómo manee las tensiones actuales y las críticas que enfrenta su gobierno.