La película Señora Influencer, dirigida y escrita por Carlos Santos, ha captado la atención por su exploración del impacto psicológico que el odio en redes sociales puede tener en la vida de una persona. Este largometraje, protagonizado por Mónica Huarte, Macarena García Romero y Bárbara Lombardo, se sitúa en la contemporánea Ciudad de México y presenta una historia que desafía las expectativas de los espectadores.
Una trama que sorprende
La narrativa gira en torno a Fátima, una mujer con serios problemas de salud mental que aún vive con su padre, un renombrado director de cine. Tras adquirir un nuevo celular, su vida da un giro inesperado y se convierte en influencer de la noche a la mañana. Aunque la premisa puede parecer la de una típica comedia mexicana, a medida que avanza la película, se revela un thriller que roza el horror. Esta transformación es reminiscentemente similar a la historia de Carrie, el famoso libro de Stephen King, donde la protagonista, a pesar de no tener poderes sobrenaturales, enfrenta el bullying y se convierte en un agente de venganza.
Fátima no es una víctima perfecta ni una villana absoluta; su complejidad la convierte en un reflejo de seres humanos afectados por circunstancias extremas. La película desafía al público a confrontar el hecho de que expresar odio o amor es mucho más sencillo cuando no se tiene claridad sobre a quién se daña y a qué grado. Este aspecto es crucial, ya que muchos no consideran el peso emocional detrás de los comentarios anónimos en internet.
El impacto de las redes sociales
La cinta no solo se limita a contar una historia; también plantea preguntas profundas sobre el efecto de las redes sociales en la salud mental, algo que ha sido explorado en otras producciones como Adolescence, creada por Jack Thorne. Ambos relatos muestran cómo las plataformas digitales pueden distorsionar la realidad y cómo sus protagonistas, aunque actúan de manera cuestionable, son en última instancia seres humanos vulnerables que luchan con sus demonios internos.
De este modo, Señora Influencer se convierte en un espejo de la sociedad actual, donde la búsqueda de validación y la presión social pueden llevar a la autodestrucción. La película, aunque imperfecta, logra capturar una verdad inquietante sobre la naturaleza humana en la era digital, invitando a la reflexión sobre el abuso y la venganza en un mundo donde el “like” parece ser más importante que el bienestar emocional.
Sin duda, esta obra de Santos se posiciona como un importante comentario social que vale la pena ver y discutir en la actualidad.
