La informalidad laboral en México presenta un rostro sorprendente: el 35% del crecimiento del empleo informal en 2023 se concentra en unidades económicas formales, según datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE). Hasta julio, la informalidad ha crecido en 2.3 millones de personas, y más de 770,000 de ellas se han integrado a la clasificación de “fuera del sector informal”, es decir, en negocios formales o dependencias de gobierno.
Un fenómeno más amplio
La percepción común sobre la informalidad laboral suele limitarse a quienes venden comida en la calle o ropa en los tianguis, pero como señalan los estudios de México, ¿Cómo vamos? (MCV) y Oxfam, es crucial reconocer que también incluye a aquellos contratados por instituciones gubernamentales bajo esquemas de honorarios o a los profesionales de la salud que cobran en efectivo. De hecho, el 46.7% de la población ocupada en la informalidad, alrededor de 15.9 millones de personas, trabaja en unidades económicas formales o dependencias gubernamentales.
Entre junio y julio de 2023, el incremento del trabajo informal fuera de la economía informal fue de 351,026 personas, la cifra más alta en lo que va del año. “No todo el empleo informal se concentra en el sector informal, sino que es un fenómeno que atraviesa a toda la economía en su conjunto”, sostienen MCV y Oxfam en su investigación titulada El laberinto de la informalidad: Mitos, trampas y realidades.
Desafíos para las políticas públicas
La informalidad laboral es un problema estructural en el mercado de trabajo en México, y su heterogeneidad exige respuestas políticas diversas. Según Acción Ciudadana Frente a la Pobreza (ACFP), la simplificación administrativa para los negocios no es suficiente, ya que muchas personas se ven forzadas a aceptar empleos informales debido a la necesidad de ingresos y a la flexibilidad laboral que requieren sus hogares.
Además, la organización destaca que cuando las empresas formales y las instituciones optan por esquemas como el pago por honorarios, evitan establecer relaciones laborales formales. Por ello, propuestas como la simplificación de trámites no abordan el problema de fondo. Es fundamental revisar el modelo de contribuciones al seguro social y el acceso a servicios médicos y de salud.
Hasta el momento, MCV y Oxfam advierten que la mayoría de las políticas de formalización del trabajo se han centrado en nuevos regímenes fiscales, pero no han atendido las causas ni los factores estructurales que mantienen a las personas en la informalidad laboral. Es un llamado a la acción que no se puede ignorar.