La Comisión Europea ha lanzado el día de hoy una consulta pública para recolectar opiniones sobre dos propuestas clave que buscan impulsar la electrificación y descarbonización de la calefacción y la refrigeración en toda la Unión Europea. Este movimiento, según un comunicado del Ejecutivo comunitario, es fundamental para avanzar en el pacto por una industria limpia y el plan de energía asequible.
Iniciativas para un futuro sostenible
El plan de acción para la electrificación tiene como objetivo acelerar la transición rentable hacia un consumo energético más eficiente en la UE, además de abordar los obstáculos que puedan surgir en el camino. Por otro lado, la estrategia de calefacción y refrigeración se enfocará en la implementación de la legislación existente y propondrá mejoras en la eficiencia de áreas críticas, como la planificación de infraestructuras energéticas y la recuperación del calor residual.
Se espera que estas iniciativas sean adoptadas a principios de 2026, y tienen el potencial de fortalecer los esfuerzos de la UE por proporcionar competitividad, asequibilidad, seguridad y sostenibilidad a los ciudadanos y empresas europeas. “Para que Europa avance hacia una economía con cero emisiones netas, nuestro sistema energético debe alimentarse con electricidad limpia y más segura de producción nacional”, afirmó Dan Jorgensen, comisionado de Energía y Vivienda.
Participación ciudadana hasta noviembre de 2025
La consulta está abierta a todas las partes interesadas, quienes podrán presentar pruebas justificativas y responder a los cuestionarios hasta el 20 de noviembre de 2025. Esta es una oportunidad para que los ciudadanos europeos participen activamente en la toma de decisiones que definirán el futuro energético del continente, sustituyendo el uso de combustibles fósiles por energías más sostenibles y competitivas.
La realidad es que el futuro energético de Europa y su compromiso con la descarbonización dependen de la participación activa de todos los sectores. Con estas iniciativas, Bruselas busca no solo cumplir con los objetivos climáticos, sino también asegurar un bienestar económico y ambiental para las generaciones venideras.