Las autoridades chinas han manifestado su fuerte rechazo a la reciente visita del senador estadounidense Roger Wicker a Taiwán, un viaje que Pekín considera una violación de su soberanía y un acto que socava su política de “una sola China”. Durante una rueda de prensa, el portavoz del Ministerio de Exteriores de China, Guo Jiakun, aseguró que tales interacciones oficiales con el país insular son inaceptables y envían “una señal errónea” a las fuerzas separatistas que buscan la independencia de Taiwán.
Reacción de China a la visita del senador
Guo Jiakun enfatizó que Pekín se opone categóricamente a este tipo de visitas y reiteró que “solo existe una China”, subrayando que Taiwán es una “parte inalienable” de su territorio. El funcionario expresó el “profundo descontento” de China y exhortó a Estados Unidos a respetar este principio, así como los tres comunicados firmados en el pasado entre ambos países. “Es crucial que Estados Unidos deje de interferir en nuestros asuntos internos bajo cualquier pretexto”, afirmó Guo.
A pesar de las advertencias de Pekín, Wicker se encuentra en Taiwán, donde tiene programada una reunión con el presidente taiwanés, Lai Ching Te. El senador, que lidera la Comisión de Servicios Armados del Senado estadounidense, se mostró “encantado de formar parte de la delegación estadounidense” y mencionó su intención de continuar participando en futuras visitas a la isla.
Contexto de tensiones en el estrecho de Taiwán
La visita de Wicker coincide con un aumento de las tensiones en el estrecho de Taiwán, un punto crítico en las relaciones entre Estados Unidos y China. Las autoridades chinas han incrementado sus advertencias sobre la influencia de Estados Unidos en la región, declarando que cualquier apoyo a la independencia de Taiwán es visto como una provocación. La situación refleja la complejidad de las relaciones internacionales en esta área, donde la política y la diplomacia están en constante juego.
Con sus declaraciones, Pekín busca reafirmar su postura ante el mundo y demostrar que no tolerará lo que considera injerencias en sus asuntos internos. La comunidad internacional observa atentamente, consciente de que este tipo de encuentros puede tener repercusiones significativas en la estabilidad de la región.
