En una jornada marcada por la presión internacional, el Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas (ONU) demandó a Israel un alto el fuego inmediato en Gaza, advirtiendo que la hambruna en la región debe cesar de manera urgente. Esta declaración fue emitida el 28 de agosto de 2025, y fue respaldada por 14 de los 15 miembros del consejo, excluyendo a Estados Unidos.
La reunión política sobre la guerra en Gaza fue presidida por Donald Trump, quien estuvo acompañado por el ex primer ministro británico Tony Blair y su yerno Jared Kushner, ex enviado de la Casa Blanca a Medio Oriente. El encuentro se centró en la crisis humanitaria, la entrega de ayuda alimentaria y la situación de los rehenes, aunque un funcionario de la Casa Blanca lo describió simplemente como una “reunión de política”.
Reacciones y presiones internacionales
Israel enfrenta crecientes presiones tanto internas como externas para poner fin a su ofensiva en Gaza, donde su ejército se prepara para tomar la ciudad homónima, que actualmente padece una grave crisis de hambruna. La situación ha llevado a mediadores de Qatar, Egipto y Estados Unidos a presentar un borrador de acuerdo para un alto el fuego que fue aceptado por Hamas, luego de que su ataque contra Israel el 7 de octubre de 2023 desatara el conflicto actual.
Un comunicado conjunto de los 14 miembros del Consejo de Seguridad destacó que “la emergencia humanitaria debe abordarse sin demora e Israel debe cambiar de rumbo”. También se enfatizó que “el uso de la hambruna como arma de guerra está claramente prohibido por el derecho internacional humanitario”.
Impacto humanitario y reacciones globales
La situación es alarmante: el sistema de Clasificación Integrada de las Fases de la Seguridad Alimentaria (CIF), respaldado por la ONU, reveló que aproximadamente 514,000 personas, cerca de una cuarta parte de la población de Gaza, sufren hambruna, y se espera que esta cifra aumente a 641,000 para finales de septiembre. Ante este panorama, el papa León XIV hizo un llamado a Israel para que ponga fin al “castigo colectivo” y abogó por un alto el fuego inmediato.
Por su parte, el presidente francés Emmanuel Macron advirtió al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu que la lucha contra el antisemitismo no debe convertirse en “un arma” en el conflicto. La primera ministra italiana Giorgia Meloni también condenó los ataques desproporcionados de Israel en Gaza, especialmente tras los bombardeos recientes del hospital Nasser.
Movilizaciones en ciudades como Londres, Dublín y Barcelona han expresado su rechazo al genocidio en Gaza, reflejando una creciente preocupación internacional por la situación en la región. La realidad es que la comunidad global observa atentamente, mientras la crisis humanitaria se agrava y la necesidad de un alto el fuego se vuelve cada vez más urgente.