La situación financiera de Pedro González, conocido en Colombia como Don Jediondo, ha generado un verdadero terremoto tras el anuncio de la liquidación judicial de su cadena de restaurantes. Con una red de 32 establecimientos y 183 empleados, el icónico humorista enfrenta una crisis que amenaza no solo su legado gastronómico, sino también el sustento de muchos trabajadores que dependen de su negocio.
Liquidación y deudas millonarias
La Superintendencia de Sociedades ordenó la liquidación de la empresa tras múltiples incumplimientos de los acuerdos de pago establecidos durante su reorganización hace tres años. Las deudas acumuladas superan los 25,580 millones de pesos, una cifra alarmante que evidencia la magnitud de la crisis que atraviesa el emprendimiento de Don Jediondo.
Este colapso no solo afecta a los empleados, sino que también ha puesto el foco en otros personajes del entretenimiento nacional, especialmente en Hernán Orjuela, compañero de Don Jediondo en programas como Sábados Felices. Las especulaciones sobre su posible responsabilidad en esta debacle económica han comenzado a circular en las redes sociales.
Acusaciones y respuestas en redes sociales
A través de la red X, comenzaron a surgir comentarios que vinculan a Orjuela con la crisis financiera de la cadena. Una usuaria relató que, durante la gestión del negocio, Orjuela era conocido por su comportamiento poco ético y que, con la llegada de la pandemia, habría sustraído dinero y solicitado préstamos a nombre de la empresa, profundizando así los problemas que llevaron a la quiebra. “A Hernán lo catalogan como un ser ávaro que utilizó a varios de sus compañeros de Sábados Felices, incluido Don Jediondo. El restaurante quedó así por culpa de él”, se leía en una publicación que tuvo gran difusión.
La controversia llegó a oídos de Orjuela, quien no dudó en responder a través de las redes. Calificó las acusaciones como infundadas, señalando que el esposo de la usuaria era “un gran mentiroso” y sugiriendo que la única persona capaz de desmentir tales rumores era el propio Don Jediondo. En su mensaje, Orjuela expresó: “Te cuento que el cliente de tu esposo es un gran mentiroso y un mal sujeto. Que Pedro directamente te lo corrobore. Saludo cordial”.
A pesar de la controversia, Orjuela había mostrado anteriormente su apoyo a Don Jediondo, expresando su solidaridad en este momento difícil: “Una lástima de verdad. Solidaridad en esta época difícil”, comentó, desvinculándose de cualquier implicación negativa.
El impacto de la crisis de Don Jediondo trasciende lo personal. La liquidación de su cadena de restaurantes resalta la vulnerabilidad de los emprendimientos en la industria restaurantera, un sector que ha sufrido severamente a causa de la pandemia y los retos que implica la administración de grandes establecimientos. La conversación en redes, aunque no respaldada por declaraciones oficiales, demuestra cómo la percepción pública se forma rápidamente en torno a figuras reconocidas en el ámbito del entretenimiento.
