Ubicado en el extremo noroccidental de Antioquia, el municipio de Chigorodó, conocido en tiempos pasados como “Nombre de Dios”, se presenta como un atractivo turístico que combina naturaleza exuberante y cultura vibrante. Este rincón del Urabá colombiano, a orillas del mar Caribe, es un destino ideal para quienes buscan aventuras ecológicas y experiencias de playa.
Un destino de naturaleza y cultura
El Urabá antioqueño integra una de las nueve subregiones del departamento y es conocido en lengua katía como “la tierra prometida”. La fusión de tradiciones paisas y costeñas otorga a Chigorodó un encanto especial, donde convergen sabores, músicas y costumbres que reflejan la rica diversidad de la región. Este lugar no solo es un punto de encuentro para turistas, sino también un centro de actividad económica impulsado por el cultivo de banano y la ganadería.
El clima caluroso del área se ve complementado por sus caudalosos ríos de agua fresca, convirtiendo a Chigorodó en un refugio perfecto para quienes buscan relajarse y disfrutar de la naturaleza. Turismo Antioquia Travel destaca la posibilidad de nadar y navegar por sus ríos, lo que resulta especialmente atractivo en una región con altas temperaturas.
Atractivos naturales y actividades recreativas
Entre los principales ríos que invitan a la exploración se encuentra el río Guapa-León, situado a unos 18 kilómetros del centro urbano. Este lugar, rodeado de vegetación exuberante, es ideal para refrescarse y observar la biodiversidad local. Por otro lado, el río Chigorodó es conocido por su alto caudal y su fácil acceso, siendo un punto favorito tanto para locales como turistas que buscan disfrutar de un día en familia.
El río León, famoso por sus áreas verdes y playas ribereñas, permite actividades como la pesca y excursiones en lancha. Las opciones de transporte son variadas: se puede acceder en carro, caballo o incluso caminando, lo que permite explorar los diversos paisajes de Chigorodó.
Además de sus ríos, Chigorodó ofrece sitios únicos para visitar. El Gran Chaparral es un enclave de paz con tres lagos aptos para la pesca deportiva, ideal para familias que buscan actividades al aire libre. También destaca el puente colgante construido en 1984 sobre el río de Guaduas, un ícono local que conecta corregimientos con el parque principal y resalta la belleza del entorno boscoso.
Otro atractivo es el recorrido por las fincas bananeras, donde los visitantes pueden conocer el proceso de producción de esta fruta emblemática de la región, desde el cultivo hasta su empacado y envío, reflejando la importancia de la agricultura en la economía local.
Finalmente, en el corazón del área urbana, el parque Los Fundadores rinde homenaje a los personajes que dieron origen al municipio, funcionando como un punto de encuentro y espacio de memoria histórica.
Chigorodó, con su rica oferta cultural y natural, se posiciona no solo como un destino turístico, sino como un lugar que invita a la reflexión sobre la importancia de preservar la identidad y recursos de la región. Sin duda, “Nombre de Dios” es un lugar que merece ser explorado por quienes buscan una conexión auténtica con la naturaleza y la cultura colombiana.