El ex presidente Martín Vizcarra ha generado controversia al utilizar una llamada engañosa para comunicarse con la prensa desde el penal de Barbadillo. Según un oficio emitido por Iván Paredes Yataco, jefe del Instituto Nacional Penitenciario (INPE), Vizcarra solicitó comunicarse con su abogado, Erwin Siccha, para hablar sobre su posible traslado a otro establecimiento. Sin embargo, el exmandatario aprovechó esta comunicación para establecer contacto con el medio RPP.
El documento oficial, identificado como N° D000888-2025-INPE-PRE, revela que el 22 de agosto de 2025, Vizcarra hizo la solicitud con el pretexto de hablar con su abogado. No obstante, el personal técnico del pabellón detectó que el interno estaba en conversación con alguien que no era su defensa legal, lo que llevó a que se cortara la llamada inmediatamente.
Reacción del INPE y la Fiscalía
Tras la revelación del incidente, el INPE comunicó que el ex presidente no contaba con la autorización necesaria para realizar declaraciones a la prensa. La situación ha llamado la atención de la Fiscalía Supraprovincial Corporativa Especializada en Delitos de Corrupción de Funcionarios, que investiga los detalles de esta comunicación no autorizada.
Este tipo de incidentes pone en evidencia las fallas en la supervisión de los internos y plantea serias preguntas sobre los protocolos de comunicación en las prisiones del país. La realidad es que los ex funcionarios deben ser tratados con los mismos estándares que cualquier otro interno, y este caso resalta la necesidad de una mayor vigilancia en el sistema penitenciario mexicano.
La situación sigue en desarrollo, y se espera que la Fiscalía tome medidas adicionales en respuesta a este incidente, que podría tener repercusiones significativas tanto para Vizcarra como para la administración del INPE.
